El lado Héctor Raúl de la vida

Mayo 14, 2007

Nuevo blog

Archivado en: Internet — Héctor R. González @ 4:20 pm

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Abril 15, 2007

El cielo de Tepoztlán & Meztitla

Archivado en: Anecdotario, Fotografía — Héctor R. González @ 12:15 pm

Acompañados

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(c) Héctor Raúl González Mendoza | 2007 | metztliozohuitli.wordpress.com

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Abril 6, 2007

La Santa Muerte defiende la vida

Archivado en: Anecdotario, Fotografía, Opinión, Periodismo — Héctor R. González @ 11:22 pm

“LOS SANTOS PANISTAS QUE ESTÁN LLEVANDO A TODOS LOS POBRES EN MÉXICO HACIA UNA SEGURA MUERTE (QUE NO UNA MUERTE SEGURA), SON LOS MISMOS QUE LUCHAN CON TODA SU VIDA CONTRA EL ABORTO”.

 

“Si te sabes gobernar ¿por qué dejas que te gobiernen? Si te sabes gobernar ¿por qué votar para que te gobiernen? Los mismos perros, los mismos huesos. Las mismas ratas, el mismo queso”.

Kristos Lezama

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(c) Héctor Raúl González Mendoza| 2007

El Viernes Santo en el atrio de la iglesia de Tlayacapan, Morelos, dos niños venden chicles a los turistas nacionales y extranjeros.

Marzo 23, 2007

¿Para qué luchar?

Archivado en: Anecdotario, Comunicación, Fotografía, Opinión, Periodismo — Héctor R. González @ 12:04 am

¡SIEMPRE EN LOS MEJORES EVENTOS!

Fotomontaje:

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“¿Para qué luchar?” se lee en muchos de los espejos de los baños de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

En las paredes se lee al revés.

Por cierto, ¿tú sabes para qué?

hector.clik@gmail.com

Marzo 17, 2007

Cuando voy rumbo a la escuela en el Pullman de Morelos…

Archivado en: Amor, Anecdotario, Fotografía — Héctor R. González @ 2:19 am

tarde lluviosa en pullman de morelos por Héctor Raúl González

mi viaje en Pullman de todas las tardes, por Héctor R. González

¿sabes en quién pienso cuando hago una fotografía?

—100010010101010111100010101—

>>>>>nostalgia a los veinte minutos de la terminal<<<<<

-vacío, cuando tú no estás-

“no le aunque”

hago “bonitas fotos” de aquí para allá

a veces.

De chiripa.

Casi por casualidad.

www.www.www.www.www.com

Las fotos se piensan

¿hÉCTOR r. gONZÁLEZ?

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PIENSO EN TI.

Marzo 16, 2007

Elección de Presidente de la CEDH-Morelos

Archivado en: Opinión — fabsnake @ 1:59 am

Cuernavaca, Morelos a 16 de marzo de 2007

Diputado Gabriel Pacheco Inclán
Presidente de la Comisión de Justicia y Derechos Humanos de la Cámara de Diputados-Morelos
PRESENTE

Apreciable diputado, además de enviarle un cordial saludo, quiero expresarle mi opinión sobre lo que debe ser una Comisión de Derechos Humanos:

México es un país adherido a la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH), y eso significa que nuestra nación está comprometida con la defensa de las garantías individuales de todos los que formamos parte de ella.

En el preámbulo de la DUDH se establece que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen como base el reconocimiento a la dignidad intrínseca y a los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana.

Hoy, señor diputado, le corresponde a usted y a sus colegas, realizar una acción concreta para que el respeto a los derechos humanos continúe, se fortalezca y se garantice su aplicaciónen el estado de Morelos.

Hoy, tiene la oportunidad de decidir entre marcar una gran diferencia a través de medidas puntuales y progresivas para el reconocimiento y la aplicación efectiva en nuestro estado de los derechos humanos o continuar prostituyendo el organismo ebcargado de hacerlos valer.

La Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) debe gozar de credibilidad ente la sociedad y ganarse la confianza de los morelenses.

Se trata de un organismo que no puede servir más como trampolín político: debe ser neutral, objetivo, libre de coerciones y capaz de salvaguardar y hacer valer las garantías individuales; defender al pueblo de los abusos del poder y dejar de ser un organismo al servicio de la corrupción y de la impunidad.

Hay en Morelos una mujer que ha luchado y defendido las causas originales de la CEDH desde hace más veinte años; una mujer de moral intachable, capaz de lograr que se retome la esencia de esa Comisión.

Somos muchas las personas que conocemos su trayectoria, su preparación y su incansable labor en pro de la defensa de los derechos de las personas. Su nombre es Lucero Ivonne Benítez Villaseñor y está inscrita en el actual proceso de selección del nuevo Ombudsman para el estado de Morelos: su propuesta debe ser escuchada y atendida.

Brinde pues la oportunidad de presidir la Comisión Estatal de Derechos Humanos del estado de Morelos a una mujer honorable, responsable y sobre todo con la formación profesional que el puesto requiere.

Gracias de antemano por su atención.

Atentamente

Fabiola Erreguín Juárez

“No tendremos desarrollo sin seguridad, no tendremos seguridad sin desarrollo y no tendremos ni seguridad ni desarrollo si no se respetan los derechos humanos.”

Marzo 8, 2007

8 de marzo, nada qué celebrar

Archivado en: Literatura, Opinión, Periodismo — Héctor R. González @ 11:01 am

Antes de que salga el sol, doña María ya está de pie. Todos los días despierta y se levanta de la cama acomodándose el cabello alborotado frente al espejo de media luna, roto a la mitad.

Sale de su recámara sin hacer ruido para no despertar a su marido que aún sigue durmiendo. Se dirige a la cocina caminando entre la ropa sucia y revuelta tirada en el piso gris, agrietado y polvoriento. Con apurados pensamientos toma la cubeta verde que utiliza para transportar las bolsas de leche. Se apresura y sale a la calle iluminada aún con el escaso alumbrado público que en ocasiones funciona.

Luego de recorrer tres o cuatro cuadras llega a la distribuidora social. Hace fila durante diez minutos, tiene frío, pero ya está acostumbrada.

Media hora más tarde, de regreso en casa, despierta a sus cuatro hijos para que se vayan a la escuela. Dice que son unos holgazanes, que no le ayudan en nada y que seguido se meten en problemas, pero asegura no arrepentirse de haberlos traído al mundo.

Su marido sigue durmiendo: ayer fue miércoles y no llegó a comer ni a cenar porque se le atravesaron unos amigos que hace tiempo no veía y le fue imprescindible celebrar su encuentro brindando con caguamas en alguna banqueta de la colonia.

Mientras sus hijos se bañan, doña María prepara unos huevos revueltos en un sartén oxidado y ennegrecido a causa de las llamas azules que se desprenden de la vieja estufa amarilla.

De la recámara del fondo, junto al baño, a través de la cortina que funciona como puerta, aparecen uno a uno los chamacos –así les dice su mamá.

Como si no hubieran comido en días, los cuatro devoran su desayuno; luego van por sus mochilas mientras ella acomoda un poco el desorden que dejaron sobre la mesa… no va a desayunar, cuando regrese de dejarlos en la escuela quizás se tomará un café con pan, ahora ya no hay tiempo: si sus hijos llegan tarde, el conserje los pondrá a barrer la explanada y eso a ella no le gusta.

Con una mochila en cada hombro camina doña Mari, siguiendo el apresurado paso de sus hijos. El sol se asoma y a la mitad del camino, el niño más pequeño le recuerda que debe pagar la cuota de la próxima excursión. Con un cambio en la mirada de doña María que pasa de tranquilidad a preocupación y enojo sólo atina a contestarle que es a su padre a quien debe pedirle el dinero. Aunque la respuesta es sólo para el pequeño, la mirada la dirige a todo el grupo.

Al llegar a la escuela, los chamacos se despiden de su mamá con un beso en la mejilla y luego de la bendición a cada uno salen corriendo a sus salones.

Mientras los ve correr, se acerca su prima chica, la saluda e intercambian sonrisas hasta que doña María se entera que su marido salió otra vez de la cantina acompañado por sus amigos y por unas mujeres: no le importa, ya está acostumbrada.

Con la mirada perdida, como recordando tiempos mejores, saca de una bolsa de supermercado la libreta de taquimecanografía y un catálogo de cosméticos. En la libretita apunta los pagos de la tanda y los abonos de las ventas; en el catálogo aparecen desde lápices labiales hasta recipientes plásticos de obsequio.

Desafortunadamente la prima chica esta vez no le ha encargado nada nuevo ni le ha pagado nada viejo. Así, sus esperanzas de tener dinero para la comida de hoy se le han esfumado de las manos: de nuevo a pedir fiado pero, no importa, ya está acostumbrada.

Otra caminata la lleva al mercado que huele a fresco y rancio al mismo tiempo, a pescado y chicharrón recién cocido; focos de 60 watts aumentan los encantos y resaltan los colores de las frutas y verduras. Doña María observa detenidamente los cartones pegados a palitos de madera que le gritan los precios por kilo.

En la carnicería pide fiado medio kilo de chicharrón; en la verdulería, una cebolla, medio kilo de tomates y un puñado de chiles verdes. El menú de hoy: chicharrón en salsa verde con frijolitos refritos de ayer.

Tras prometer el futuro pago a los marchantes regresa a casa y en el camino se hace de un kilo de tortillas y dos litros de refresco.

Al llegar a lo que ella llama su hogar, se toma el café prometido y un bolillo duro que al contacto con el líquido aromático se vuelve blando y masticable.

Comienza entonces la labor extenuante de limpiar, barrer, sacudir y trapear; lavar la ropa y tenderla; lavar los trastes y asear la cocina mientras los tomates hierven.

De fondo escucha las voces de las conductoras del programa de televisión “Con sello de mujer”, pero con volumen moderado para no despertar a su marido: está crudo y no quiere que le pegue.

Por fortuna sus hijos regresan solos a casa y no tiene que preocuparse por eso.

Su marido despierta y con cara de pocos amigos llega al lugar donde ella se toma un breve, brevísimo descanso… lleva prisa rumbo al baño y no la nota.

Doña María al escuchar que su marido azota la puerta negra y cacariza, sostenida sólo por dos débiles bisagras, se convierte en un manojo de nervios y la calma y tranquilidad que aparentemente disfrutaba se transforman en miedo y ansiedad.

No sabe qué hacer ni cómo hacerlo: camina de un lado al otro, toma cosas y las vuelve a dejar sin usarlas, olvida dónde las pone. La comida todavía no está lista y su marido seguro tiene mucha hambre.

Intenta calmarse y procura que la comida pronto esté preparada: aumenta la intensidad del fuego.

El señor alto y con bigote descuidado sale del baño demostrando aparente serenidad; se dirige hacia ella. Sus miradas se encuentran. Se miran en silencio. Él recorre con la vista toda la casa; se quedan callados. El momento es muy tenso pero lo imposible ocurre.

El esposo de doña María camina hacia ella con pasos cortos, la abraza y la besa en la mejilla; ella, inmóvil, recibe el beso encogida de hombros… con miedo. Antes de salir de la casa, su marido la vuelve a ver y entre dientes le dice que regresará en un rato.

Doña Mari, con un suspiro de alivio se relaja y continúa con sus labores. Dice que a recibir besos de su esposo no está acostumbrada.

Al menos hoy, doña María no tiene nada que celebrar y este día no tiene diferencia alguna con otros días de su vida de casada.

La rutina determina su condición de mujer, de esposa, de ama de casa y de madre; rutina que seguirá realizando hasta que la muerte los separe.

Feliz día de la mujer, aunque no todas tengan algo que celebrar además de su supervivencia.

Marzo 6, 2007

Festejan el día de la familia con una larga caminata en Cuernavaca, Morelos

Archivado en: Fotografía, Periodismo — Héctor R. González @ 11:25 am

c-hector-gonzalez-dia-de-la-familia-portada.jpgComo parte de la celebración del “Día de la Familia”, más de tres mil quinientas personas marcharon en un contingente encabezado por el gobernador de Morelos, Marco Antonio Adame Castillo, su esposa Mayela Alemán de Adame, presidenta del Sistema Para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF-Morelos) y por el presidente municipal de Cuernavaca, Jesús Giles Sánchez. Todos, acompañados por sus familiares.

Las distintas organizaciones que participaron en la marcha se dieron cita desde las diez de la mañana en la glorieta de Tlaltenango, al norte de la capital del Estado, sin embargo, la caminata no dio inicio sino hasta cuarenta y cinco minutos más tarde porque los funcionarios que la encabezarían retrasaron su llegada. 

La fiesta y algarabía no faltaron durante todo el recorrido: niños disfrazados de superhéroes montados sobre los hombros de sus padres; pequeñas niñas sujetadas de las manos de sus madres, sostenían globos blancos rellenos de helio, evitando su fugaz partida; grupos de adolescentes bailando al ritmo de banda; estudiantes dando el brinco del chinelo… ritmo, alegría y risas se desprendieron de las familias que caminaron bajo los rayos del sol, a una temperatura superior a los treinta grados centígrados.

Manuel Sandoval, coordinador de la marcha, informó que la caminata surgió de una convocatoria que realizaron “las organizaciones civiles en unidad con el DIF” como forma de expresión, de reivindicación de los valores “a la familia” y de una cultura “a favor de la vida”.

Sandoval, vestido como la mayoría, con pantalón de mezclilla, playera blanca, gorra y lentes oscuros, indicó que está es la primera de muchas marchas para celebrar el “día de la familia”, pues pretenden institucionalizarla para que año tras año sea mayor el número de participantes.

Como en cualquier magno evento, los vendedores ambulantes no dejaron pasar la oportunidad para comercializar sus productos y en cada crucero se escuchaban los gritos que anunciaban aguas frescas, raspados o rehiletes multicolores…

Detrás de un auto de sonido donde se gritaban porras para las familias, marchaba la familia Pérez, todos con playeras de color azul marino estampadas con el apellido que orgullosos portaban en sus espaldas.

Con máscaras de luchadores cubriendo sus rostros, dos de los más pequeños integrantes de la familia, hacían sonar sus matracas mientras que los tíos y abuelos empujaban las carreolas con los nuevos bebés Pérez.

En la mitad del contingente caminaba un grupo de 125 scouts liderados por Alejandro Brambila, quién explicó que su participación se debe a que siempre están “en pro de la familia”. A la marcha, por ser un evento familiar, no pudieron dejar de asistir ya que “los scouts estamos regidos por los principios: Dios, Patria y Hogar, tres pilares de la sociedad”.

Universidad Politécnica del Estado de Morelos, Jóvenes por la Vida, Iglesia de la Asunción de María y José, Ayuntamiento de Yautepec, Centro de Estudios Técnicos en Computación, Universidad Nacional Autónoma del Estado de Morelos, Instituto Estatal de Educación para Adultos, Asociación Nacional Pro Superación Personal, Instituto de la Educación Básica del Estado de Morelos, Secretaria de Educación Pública y el Club de los Optimistas fueron algunas de las organizaciones que convocaron a sus integrantes para que fueran partícipes del festejo.

Durante la realización del evento, muchas calles y avenidas de Cuernavaca fueron cerradas por elementos de la Secretaria de Seguridad Pública (SSP). En el crucero de la colonia La Pradera, transportistas y automovilistas tuvieron que esperar más de veinte minutos para continuar su trayecto.

El conductor de una “ruta 8” varada por más de diez minutos, opinó que aunque “cada persona es libre de expresarse a su manera, siempre debe existir un respeto a la demás ciudadanía; están cerradas todas las vialidades, me vienen cerrando todos los accesos y es imposible… hace rato se pararon ahí las personas para gritar unas consignas, ¿por qué no le piensan los agentes de tránsito? deberían pararlos tantito para dejarnos pasar, como en un semáforo, ve el tráfico que están haciendo y la gente ya está molesta… yo ya tengo como diez minutos aquí y cada minuto quemado me cuesta veinte pesos… son doscientos pesos más o menos lo que ya perdí”.

A bordo de otra unidad de transporte colectivo viajaba el Secretario General de la Asociación de Pensionados y Jubilados de Morelos, quien se quejó de la mala organización del festejo: “Yo tengo que llegar en diez minutos a una Asamblea y ya se me hizo tarde… pueden parar un momentito la marcha y dejar pasar a los camiones y después seguirle, ¡pero no! y a todo mundo nos pasan a amolar…”.

Sin embargo, las molestias derivadas de la marcha no fueron razón suficiente para afectar la celebración.

Dos horas más tarde del comienzo de la caminata, en la plancha principal del Centro de Cuernavaca, ya se habían levantado alrededor de veinte puestos donde se vendía comida típica de Morelos, aguas, refrescos y artesanías.

El Zócalo se fue pintando de blanco mientras llegaban las familias al punto final del recorrido. Ahí, el gobernador del Estado, su esposa y el presidente municipal de Cuernavaca dirigieron algunos mensajes para las familias morelenses.

Para cerrar con “broche de oro”, mientras de fondo se escuchaba el “Himno a la alegría”, miles de globos blancos marcados con el logotipo de la Universidad del Valle de México, fueron soltados, inundando el cielo azul que cubría el Palacio de Gobierno.

Entre porras, gritos, música y cantos, Marco Adame manifestó para este medio sus impresiones al respecto de la marcha: “Pienso que es un evento donde nos reunimos familias del Estado, de varios municipios y de varios sectores, para reconocer que el futuro del Estado depende del fortalecimiento familiar en cualquiera que sea la forma y expresión de nuestras familias, chicas, grandes, a veces con una mujer al frente que es papá y mamá, pero en la medida en que fortalezcamos a nuestras familias, al Estado le va a ir bien”.

Sobre las sociedades de convivencia indicó saber distinguir entre lo que es una familia formada por un hombre y una mujer en su concepción natural y lo que pueda ser cualquier opción distinta.

Mientras saludaba de mano a varias mujeres de la tercera edad que lo rodearon, Adame Castillo señaló que es necesario respetar a las familias en su conformación natural: “yo respeto a la libertad de las personas y creo que la parte de la decisión individual está en el ámbito de las personas y lo que a mí me corresponde como gobernador es apoyar a ese espacio que es la familia, donde un hombre y una mujer, a veces un hombre sólo, a veces una mujer sola, a veces un abuelo, impulsa el desarrollo de los seres humanos que conviven en torno al núcleo familiar”.

Tras la retirada de los funcionarios públicos, dio inicio una verbena popular llena de eventos culturales donde participaron grupos de teatro, de música y de baile.

Mientras las familias vestidas de blanco se retiraban de la Plaza de Armas de Cuernavaca, otras familias que no fueron convocadas y que no participaron en la marcha llegaron a convivir juntos este domingo, como la familia Gutiérrez Juárez que cada domingo sale de paseo “a caminar, al cine, a nadar o a jugar fútbol”.

Media hora más tarde, la plaza que lucía abarrotada, prácticamente se vació y no quedaron más que algunos curiosos y las personas que atendían los puestos.

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Febrero 18, 2007

Diseño T.V.

Archivado en: Comunicación — Héctor R. González @ 3:07 am

Televisión

Febrero 10, 2007

World Press Photo 2007

Archivado en: Fotografía, Periodismo — Héctor R. González @ 12:31 am

World Press Photo 01-1El jurado de la 50 edición del “World Press Photo” -certamen internacional de fotoperiodismo reconocido como el más importante del mundo- premió el trabajo de 58 fotógrafos dentro de 10 categorías. 

El fotógrafo estadounidense Spencer Platt es quien ganó el primer lugar en la categoría de Foto del Año gracias a una fotografía que muestra los destrozos de la más reciente guerra en Líbano. 

La foto de Platt -fotógrafo de la agencia Getty Images- muestra a un grupo de jóvenes libaneses paseando en un automóvil descapotable entre las ruinas de Beirut el pasado 15 de agosto, el primer día del cese al fuego entre Israel y el grupo chiita libanés Hezbolá. 

En la imagen se observa a cinco jóvenes con lentes de marca y teléfonos celulares con cámara, mientras visitan las ruinas de un barrio del sur de Beirut, después de los bombardeos lanzados por Israel.  

La presidenta del jurado del “World Press Photo”, Michele McNally, expresó que la fotografía “tiene la complejidad y la contradicción de la vida real en medio del caos” pues “te hace ver más allá de lo evidente”. 

Platt recibirá como premio 13 mil dólares durante una ceremonia que se llevará a cabo el próximo 22 de abril en Amsterdam. 

world press photo 2El fotógrafo mexicano, Daniel Aguilar, ganó el tercer premio en la categoría noticias generales.  

La fotografía premiada de Aguilar fue tomada el 18 de octubre de 2006 en Oaxaca, y es la de un ladrón que fue atado a un poste por miembros de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO).

Las fotos ganadoras aquí.

Febrero 8, 2007

Atrasado 5 de enero

Archivado en: Fotografía — Héctor R. González @ 11:31 pm

Febrero 4, 2007

Ernest Hemingway

Archivado en: Periodismo — Héctor R. González @ 10:33 pm

Foto tomada de www.ehfop.orgKert Singer en ”El arte de escribir”, apuntó, como parte de la biografía de  Ernest Hemingway, lo que el periodista opinaba al respecto  de nuestra profesión:

“De todas las fórmulas periodísticas existentes, sólo dos son válidas: una, usar frases cortas y dos, emplear un estilo directo y sin rodeos”.

Hemingway recomendaba ser preciso: emplear las palabras exactas. Ser conciso: escribir sólo lo necesario, no más. Ser breve, ser breve y ser breve.

Ernest Hemingway solía recordar a su maestro Pete Wellington, quien le exigía “crónicas directas” y le prohibía utilizar adjetivos dentro de ellas.

En lugar de los adjetivos se deben emplear verbos para otorgarle acción al escrito y, en lo posible, los periodistas debemos evitar la crítica dentro de ellos. Hay que ser positivos -decía el maestro- pues la crítica confunde a los lectores.

Para Ernest Hemingway, éstas eran las mejores reglas sobre el arte de escribir, “quien se guíe por ellas no dejará de escribir bien nunca”.

Pienso que actualmente, a pesar del ciberperiodismo, muchas de las reglas expresadas por  Ernest Hemingway continúan vigentes.

Reglas que en una primera lectura parecen de una sencilla aplicación en nuestra labor cotidiana, sin embargo, en la práctica significan un gran reto para muchos de nosotros. En particular para mí.

Aunque el ciberperiodismo se desarrolla en un medio (o soporte) que permite una mayor extensión en cuanto a la cantidad de cuartillas publicables, sigue requiriendo de los elementos que  Hemingway reconoció como indispensables en el buen periodismo.

Los receptores que leen las noticias tanto en periódicos impresos como en virtuales, tienen la misma necesidad de informarse bien y en poco tiempo. 

Es por ello que la brevedad de la que hablaba Hemingway sigue vigente a estas alturas de la “modernidad”: decir mucho en pocas palabras.

No obstante, los periódicos  tradicionales (por su forma) seguirán requiriendo periodistas que redacten notas, crónicas y otros materiales informativos para ser publicados en papel.

 Y como todos sabemos, los medios impresos  aún necesitan de precisión y concisión.

Héctor Raúl González Mendoza 

Kulto Producciones

Archivado en: Anecdotario — Héctor R. González @ 12:29 am

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Kulto Producciones

Febrero 3, 2007

Cuernavaca

Archivado en: Fotografía — Héctor R. González @ 11:22 am

Enero 30, 2007

Los cinco sentidos del Periodista

Archivado en: Periodismo — Héctor R. González @ 9:13 pm

422px-ryszard_kapuscinski.jpg En la introducción  del libro “Los cinco sentidos del periodista”, Oscar Escamilla  dibuja el físico y el alma de Ryszard Kapuscinski al describir nítidamente la personalidad del gran contador de historias.

Luego de puntualizar el atuendo que usaba el Maestro el día que lo conoció, refiere la mirada de  Kapuscinski: “Era una mirada cambiante, casi camaleónica”, escribe.

Narra que cuando durante una charla surgía una historia fascinante, esa mirada  se volvía de niño “y le centellaba de puro asombro”, sin embargo, cuando el Maestro se concentraba en sus pensamientos, su mirada adquiría “profundidad y fuerza”.

Oscar Escamilla, partícipe del taller para periodistas que dirigió  Ryszard Kapuscinski en  Argentrina (2002), no sólo fijó su mirada en la del maestro: los “diminutos pies” del autor de “El emperador” (1978) también le asombraron pues no podía concebir  que alguien “con unos pies tan pequeños transcurriera la mayor parte de su vida caminando por el mundo”.

En ese taller –explica Escamilla- Ryszard habló de la globalización; de los orígenes del Nuevo Periodismo; de las formas mestizas de relatar, donde todos los géneros parecen mezclarse; de la dignidad del reportero; del respeto hacia los entrevistados y del “doble taller”.

“Los cinco sentidos del periodista” es un libro que recoge los conceptos que ofreció el Maestro en ese y otro taller organizado en Colombia durante el año 2000 y de una conferencia que dictó en la Universidad Iberoamericana de México en 2001.

A continuación algunos extractos de “Los cinco sentidos…” que desde mi punto de vista, representan en gran medida la filosofía de este gran periodista.

Hace cincuenta años el periodismo era una profesión de respeto y dignidad que jugaba un papel intelectual y político.

El periodista era una persona admirada y respetada, inclusive, algunos de los mayores políticos del mundo contemporáneo iniciaron su carrera como periodistas, pero eso cambió en los últimos veinte años por la trasformación de las prácticas de nuestro oficio.

El periodismo escrito contemporáneo representa una reducida proporción del gran mundo de los medios. Cada día es mayor el número de los reporteros que se emplean en los medios audiovisuales.

A esas personas se les denomina “media workers”, trabajadores de los medios masivos.

Este trabajador es una persona anónima. Nadie le conoce y el producto final que crea no es de su autoría, sino que constituye el resultado de una cadena de gente.

En esta profesión se perdió el orgullo de lo personal, el orgullo que también implicaba la responsabilidad del periodista por su trabajo.

Los jóvenes periodistas que se desempeñan en la prensa escrita contemporánea van a trabajar en una civilización donde nuestra tarea  importará cada día menos por dos razones: porque es una profesión a través de la cal se puede manipular a la opinión pública y porque los mecanismos de los medios construyen un mundo virtual que remplaza el mundo real.

Con respecto a la creación de este mundo virtual, hasta hace treinta o cuarenta años atrás, hombre y mujeres conocíamos la historia que nos enseñaban en las escuelas y a través del relato de nuestras familias.

Hoy, con el desarrollo de los medios, vivimos en un mundo donde conviven dos historias simultáneas: la que aprendimos en la escuela o en  la familia y la que nos inculcan los medios.

El gran problema se presenta cuando esta acumulación de construcciones de los medios nos hace vivir cada vez más en la ficticia.

Convertida en una nueva fuente de la historia, la pequeña pantalla del televisor elabora y relata versiones  incompetentes y erróneas que se imponen sin ser contrastadas con fuentes auténticas o con documentos originales.

Los medios se multiplican a una velocidad mucho mayor que los libros con saberes concretos y sólidos y la gente común conoce la historia del mundo a través  de los grande medios.

Lo que nosotros hacemos no es un producto ni una expresión del talento individual del reportero. Se trata de una obra colectiva en las que participan las personas de quienes obtuvimos la información y opiniones.

Un periodista debe tener cualidades propias pero su tarea depende de los otros: aquél que no sabe compartir, difícilmente  puede dedicarse a esta profesión.

El periodismo se encuentra entre las profesiones más gregarias que existen y  sin la ayuda, la participación, la opinión y el pensamiento de otros, simplemente no existimos.

Ninguna sociedad moderna puede existir sin periodistas, pero los periodistas no podemos existir sin la sociedad.

Trabajamos con la materia más delicada de este mundo: la gente. Con nuestras palabras, con lo que escribimos sobre ellos podemos destruirles la vida.

Por eso, escribir periodismo es una actividad sumamente delicada. Hay que medir las palabras que usamos y nuestro criterio ético debe basarse en el respeto a la dignidad y a la imagen del otro.

Nosotros nos vamos y nunca más regresamos pero lo que escribimos sobre las personas se queda con ellas por el resto de su vida.

El texto periodístico funciona en determinada ubicación y en determinado momento: existe un contexto de  la revista o periódico para los cuales fue escrito.

Los textos escritos hace tres, cuatro o cinco meses no tienen el mismo valor que el de ayer.

Así mismo, los lectores constituyen el contexto de un texto periodístico: al escribir nos debemos preguntar a quién va dirigido un artículo.

Nuestro oficio comenzó a cambiar como consecuencia de la Revolución Tecnológica que permitió transmitir la noticia de manera fácil e inmediata. Décadas atrás, lograr que llegara la noticia al periódico era en sí el tema para una crónica.

Normalmente el periodismo se hacía por ideales pero de repente se advirtió que la noticia era negocio y que permitía ganar dinero pronto y  en grandes cantidades.

Cuando el gran capital llegó a nuestra profesión dividió el campo de la noticia en dos sectores: los grandes multimedia y los pequeños medios marginados.

Hoy, al cronista que llega de realizar una cobertura, su jefe no le pregunta si la noticia que trae es verdadera, sino si es interesante y si se puede vender.

Así se ha trivializado el valor de la palabra.

Ahora la información es una mercancía bajo las leyes del mercado destinada a obtener una rentabilidad máxima y apuntar hacia el monopolio.

Los héroes del periodismo han sido reemplazados por un nutrido número de media workers.

El soldado de nuestro oficio no investiga en busca de la verdad sino con el fin hallar acontecimientos sensacionales que puedan aparecer entre los títulos principales de su medio.

El periodismo ha dejado de ser  una misión y muchas de las personas que trabajan en los medios lo consideran una ocupación como cualquier otra que bien pueden abandonar para ingresar a una agencia de publicidad o ser corredores de bolsa.

En el pasado, los medios se instalaban en edificios de segunda categoría y disponían de espacios estrechos y mal acondicionados donde se afanaban los periodistas mal vestidos y sin dinero en el bolsillo.

Hoy, un canal de televisión perteneciente a las grandes cadenas, ocupa suntuosos palacios llenos de mármoles y espejos que antes sólo ostentaban  los jefes de gobierno. En el mundo contemporáneo, tener medios significa tener poder.

A los periodistas se les da muy poco tiempo para recabar la información con que escriben la noticia o la crónica.

Si se quieren hacer las cosas bien, con la profundidad que requiere el ejercicio de esta profesión, hace falta contar con tiempo.

La disponibilidad de tiempo nos permite hablar con más gente, leer más documentos, observar y pensar más: trabajar en serio.

Resolver las cosas en poco tiempo conduce a la superficialidad y a la falsedad, desgraciadamente abundantes en nuestra profesión.

Actualmente, el periodista se halla bajo la presión de jefes que le dicen que si no tiene material de portada, lo sacan.

Felizmente, en la diversidad y en la paradoja de nuestro planeta y tiempo, hay espacio para muy buenos periódicos, emisoras de radio y programas de televisión.

El periodista, consciente de su labor, enfrenta una competencia dramáticamente más grave que antes, pero creo que un hombre ambicioso y esforzado, capaz de tratar a los otros como sus amigos y no como sus enemigos, puede desarrollarse y conocer el éxito.

En cada país importante, encontramos periódicos de altísimo nivel profesional. Ni un solo periódico de buena calidad ha cerrado hasta el momento a pesar del panorama que ofrecen los medios masivos.

Eso tiene una explicación sencilla: sus lectores son fieles.

El nuevo periodismo

Nació en la década de 1960. Norman Mailer, Truman Capote y Tom Wolfe, entre otros escritores norteamericanos, crearon este nuevo género que se dio a conocer con el nombre de New Journalism, porque luego de años de  trabajo, llegaron a la conclusión de que el lenguaje periodístico tal como lo concebían los diarios, no era capaz de reflejar la realidad en todos sus matices.

Aquél lenguaje es muy pobre, emplea sólo un promedio de mil palabras. Las frases del periodismo tradicional se limitan a construcciones muy conservadoras.

El objetivo de esos periodistas consistía en introducir otro lenguaje y otros medios de expresión.

La fuente a la que recurrieron en busca de recursos para hacerlo fue la literatura de ficción.

El nuevo periodismo  nació  de la comunicación de dos ámbitos hasta ese momento diferentes: uno de los acontecimientos y las personas reales que nutrían al periodismo  tradicional y el otro, las herramientas y técnicas de la ficción que enriquecieron la descripción de esos acontecimientos y personas.

No existen recetas fijas o técnicas preestablecidas para escribir periodismo porque no las hay en el campo de la creación y ahí está inscrito el periodismo.

Se requiere de una actitud individual creativa y de formas propias de contar y hacer las cosas: cada uno tiene que desarrollar sus propias maneras de encontrar los temas y las maneras  de expresarlos.

Todo lo que escribimos es sólo una aproximación. Nunca sentiremos que aquello que escribimos fue exactamente lo que queríamos decir. Siempre habrá un margen de decepción.

Hasta aquí con los extractos.

Afortunadamente hay espacios abiertos donde se aprovechan las cotas de libertad que a veces se generan por omisión o adrede.

En Morelos, en el periódico  La Unión”,   muchos de los buenos principios de los que habla  Ryszard Kapuscinski son reales y tangibles, y uno como periodista vive  y disfruta plenamente el llevar a cabo la profesión dedicada a contar historias, sin ataduras y sin complejos.

Enero 23, 2007

Falleció Ryszard Kapuscinski

Archivado en: Periodismo — Héctor R. González @ 7:51 pm

Texto extraído del diario en línea El País

Fotografía de CARLES RIBASescritor_polaco_ryszard_kapuscinski.jpg

El escritor y periodista polaco Ryszard Kapuscinski ha fallecido hoy en Varsovia. Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2003, era uno de los grandes maestros del periodismo moderno y el autor polaco más traducido y publicado en el extranjero. El escritor, que sufría de una grave enfermedad, fue sometido a una complicada operación el pasado sábado.

Kapuscinski nació el 4 de marzo de 1932 en Pinsk y era licenciado en Historia. Con 17 años se inició dentro del periodismo en la revista Hoy y mañana, pero su profesionalidad se forjó en la agencia de noticias polaca PAP, para la que trabajó de reportero durante 30 años (1958-1981). Durante ese tiempo fue testigo de infinidad de acontecimientos mundiales como los numerosos cambios políticos de países del Tercer Mundo, desde Angola hasta el antiguo Zaire (hoy República Democrática del Congo). Asimismo, cubrió la llegada de la descolonización y la consiguiente independencia en el Tercer Mundo, además de hechos históricos como la caída del régimen democrático chileno o la revolución iraní.

En su dilatada carrera presenció 27 revoluciones, vivió 12 frentes de guerra y fue condenado en cuatro ocasiones a ser fusilado. Harto de la censura polaca, a partir de la década de los 80 empezó a colaborar con periódicos y revistas internacionales, como The New York Times o Frankfurter Allgemeine Zeitung, a la vez que se introducía de lleno en el campo literario a través del gran reportaje.

Mejor periodista polaco del siglo XX

El que fue elegido en 1999 mejor periodista polaco del siglo XX y distinguido con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2003 tiene una veintena de libros publicados. Se estrenó como autor con Bus po polsku (1962), pero el primero de importancia fue El emperador (1978, en castellano en 1989), sobre la caída del trono de Haile Selassie en Etiopía en 1974. Al título anterior siguieron El Sha o la desmesura del poder (1987) -narración de la salida de Reza Palhlevi de Irán-, Lapidarium (1990), La guerra del fútbol y otros personajes (1992), El imperio (1993) -de la ya extinta URSS-, Ébano (1998), Los cínicos no sirven para este oficio (2000) -en el que habla del buen periodismo-, Desde África (2001), Los cinco sentidos del periodista (2003) y el libro-taller de la Fundación para un Nuevo Periodismo Latinoamericano (FNPI, 2004).

En 2004 expuso una muestra fotográfica propia en el pabellón de Europa instalado en la Feria del Libro de Madrid titulada África en la mirada, una selección de cuatro décadas de viajes por el continente negro de Kapuscinski que reveló una faceta suya menos conocida.

En ese mismo año fue galardonado con el Premio Bruno Kreisky para libros políticos de Austria y doctorado honoris causa en 2005 por la Universidad catalana Ramón Llull. Dedicó los últimos años de su vida a viajar, impartir conferencias y reflexionar sobre el proceso de la globalización y sus consecuencias para la civilización humana. Además continuó escribiendo libros en su casa de Varsovia, donde fijó su última residencia.

Premio Príncipe de Asturias

En el acta del jurado que le concedió el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, se destacaba que Kapuscinski se le otorgaba el galardón ” por su preocupación por los sectores más desfavorecidos y por su independencia frente a presiones de todo signo, que han tratado de tergiversar su mensaje”. “No se ha limitado a describir externamente los hechos sino que ha indagado sus causas y analizado las repercusiones, sobre todo entre los más humildes, con los que se siente hondamente comprometido”, destacaba el jurado.

Y calificaba sus trabajos de “valiosos reportajes, agudas reflexiones sobre la realidad circundante y, al mismo tiempo, ejemplos de ética personal y profesional, en un mundo en que la información libre y no manipulada se hace más necesaria que nunca”.

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“El sentido de la vida es cruzar fronteras”

RAMÓN LOBO 23/04/2006

Entrevista tomada del diario en línea El País

Ryszard Kapuscinski tiene casi 74 años, una cadera dañada y unas inmensas ganas de viajar y de contar historias. Por las mañanas sube las escaleras que van de su casa del primer piso del número 11 de la calle Prokuratorska -en el apacible barrio de Sródmiescie

de Varsovia donde vive con su mujer Alicja- al ático del piso superior en el que escribe y recibe a sus visitantes rodeado de miles de libros, papeles, libretas de notas y recuerdos. Se trata de un espacio amplio y luminoso decorado desde un elegante desorden: cientos de ejemplares en varios idiomas apilados en el suelo y decenas de post it y otros recordatorios pegados en las vigas de madera que sostienen un techo altísimo, casi catedralicio, (entre ellos el esquema a mano y en media cuartilla de Viajes con Heródoto, su última obra, que en España publicará en breve la editorial Anagrama). En este lugar, en el que todo parece guardar un equilibrio mágico, uno se siente conectado a un cable de alta tensión, que no es otro que la pasión por la vida a través de la mirada lúcida de Kapuscinski.

La entrevista con el autor de El emperador -su primer éxito literario: una detallada descripción de la desmesura del poder absoluto en la corte de Haile Selassie en Etiopía- arranca con un accidente menor: la grabadora de última generación del entrevistador no funciona. Kapuscinski aprovecha la comicidad del desconcierto de su interlocutor para airear su aversión a los móviles, a Internet y al correo electrónico. “Me robarían mi tiempo”, exclama. Después, tras preparar café, añade: “Un amigo americano tuvo el mismo problema en una entrevista con Gorbachov cuando era quien mandaba en la Unión Soviética. Desde entonces lleva tres aparatos y los utiliza simultáneamente”.

A Kapuscinski le desagradan los magnetófonos porque, a su juicio, alteran el discurso, sea el del político, el del escritor o el de una persona cualquiera en África. “Mi experiencia es que en cuanto sacas la grabadora, el lenguaje se burocratiza, se transforma y surge el idioma oficial. Es como si el cerebro del entrevistado buscara la frase adecuada para ser inmortalizada en la cinta”.

Uno de los grandes viajeros del último medio siglo, comenzó su carrera con ambiciones más bien modestas: sólo quería cruzar una frontera; cruzar y regresar en seguida; cruzar para saber qué se sentía al hacerlo. Nacido polaco en Pinsk (hoy Bielorrusia), Ryszard es un producto, una víctima más, del diabólico juego de fronteras del final de la Segunda Guerra Mundial. Al poco tiempo de emplearse como reportero en el diario polaco Sztandar Mlodych, en 1955, le dijo a Irena Tarlowska, su redactora jefa: “Quiero cruzar la frontera”. Se refería a la de Checoslovaquia, pero un año después ella le envió a India regalándole para ese viaje el libro Historia de Heródoto. Desde entonces, Kapuscinski se mueve por el mundo acompañado del griego de Halicarnaso, con un ejemplar manoseado, subrayado y repleto de anotaciones, en busca del Otro, su gran obsesión, el motor de su vida y de su trabajo.

“Nunca ha sido sencillo cruzar una frontera”, asegura sentado en una silla, donde su cadera se queja menos que hundida en el sofá. “A menudo cruzarla resulta peligroso, es algo que puede costar la vida; es la barrera entre la vida y la muerte. En Berlín hay un cementerio con la gente que no lo logró. Las fronteras se guardan con armas y en ellas se exigen documentos para pasar al otro lado. En la guerra fría, a las nuestras las llamaban telón de acero y más que países separaban mundos opuestos. El Mediterráneo es ahora una gran frontera en la que muchos mueren ahogados al intentar pasar de África a Europa. También sucede con los latinoamericanos entre México y EE UU. Personas que están dispuestas a morir en el mar o en el desierto porque buscan algo”.

Kapuscinski sostiene que éstas no son las únicas fronteras (o murallas, como apunta en Viajes con Heródoto al describir China). Hay otras barreras que también es necesario saltar: la de la cultura, la de la familia, la del idioma, la del amor… “Mi vida ha sido un cruzar constante de fronteras, tanto físicas como metafísicas. Ése es para mí el verdadero sentido de la vida”. Defiende el abandono del cubículo de la seguridad, del terruño, del árbol que da sombra, para ir en busca de las respuestas, del Quién, como hizo Heródoto hace 2.500 años. Hay que aventurarse en lo desconocido, dejarse guiar por “la magia de viajar” que “actúa como una droga” y en la que el “camino es el tesoro”, escribe el reportero polaco en Viajes.

En su caso, la primera vez que cruzó una frontera lo hizo del Este al Oeste, la más brutal, en la que el mero hecho de pasar de un lado a otro representaba una gran emoción, un desafío. En este libro escrito de la mano de Heródoto, Ryszard cuenta que al llegar a Roma en los años cincuenta, de camino a India, unos amigos le ayudaron a comprar un traje italiano para que pudiera desembarazarse de su anticuada indumentaria del telón de acero. Pese a la nueva máscara, Kapuscinski notó que nada había cambiado: todos le miraban como a un extraño porque su otredad estaba en su forma de caminar, de mover las manos, de mirar. “Recuerdo que en 1994, más de cuatro años después de la caída del muro de Berlín, vi a unos alemanes del Este pasear por las calles del Oeste. Se sabía de dónde venían por su inseguridad. Parecían turistas en su propia ciudad”.

La obra periodística y literaria de Kapuscinski, su vida, son la permanente búsqueda del Otro para la mejor divulgación entre los suyos, entre sus lectores, de sus costumbres y pensamientos, porque es en el desconocimiento donde se cultivan los virus del odio y de la guerra. El gran descubrimiento del hombre, asegura a menudo Kapuscinski, no fue la rueda si no ese Otro, cuando la primera tribu-familia de 150 miembros que vivía entre los dos ríos en Mesopotamia se topó con otra tribu-familia y ambos se dieron cuenta de que no estaban solos. ¿Qué hacer ante ese hallazgo?, se pregunta. Tres reacciones son la constante en la historia: ignorarlo, entablar contacto (comercio) o guerrear.

“El problema no es el miedo”, dice, “sino la creación de ese miedo a lo desconocido, que es anterior. Cuando un niño se cruza con un desconocido puede reaccionar con temor, si ha sido inducido a ello, y correr a esconderse detrás de la falda de su madre. Pero también puede acercarse despreocupado al desconocido porque ve en él una oportunidad de juego. Se trata de la respuesta natural. Es la educación y la cultura las que nos van separando”.

En Viajes, Kapuscinski explica el origen de la hospitalidad, una de las improntas de la civilización griega -acoger al desconocido, darle cobijo y alimento-. Una tradición que se conserva en muchos lugares de África en los que el que nada tiene comparte todo con el extranjero. “Esta costumbre se basa en la creencia griega de que el visitante podía ser un hombre o un dios disfrazado. Esa acogida llevaba pareja una responsabilidad: la seguridad del invitado. Ya nadie conoce de dónde procede esta costumbre ancestral que entiende el encuentro con otra persona como un acontecimiento, como una oportunidad y una fiesta. Nunca como un problema”.

Esto no se da en la cultura occidental del siglo XXI, que no padece la escasez, las pandemias y enfermedades, ni el hambre del Tercer Mundo. En esta cultura opulenta todo está basado en el individualismo, en un egocentrismo radical en el que el yo es más importante que el grupo. Es una sociedad en la que el Otro ha dejado de interesar: sólo existo Yo y mis problemas. “Cuando había pocos seres humanos en el planeta, los peligros eran numerosos y las herramientas escasas para hacer frente a los animales salvajes y a la naturaleza, primaba la tribu, el grupo, porque fuera de él era imposible la supervivencia”, dice Kapuscinski. “Al desarrollarse la tecnología para luchar contra esos peligros, con la llegada del progreso, surge el individuo. Ya no es necesaria la pertenencia al grupo para sobrevivir, para garantizar la continuidad de la especie. La noción del individuo que está por encima de la tribu es muy reciente”.

Kapuscinski se levanta de nuevo. Esta vez para abrir las ventanas. Dentro hace un calor asfixiante; afuera, la temperatura es agradable: 10 grados centígrados tras cinco meses de duro invierno y grandes nevadas.

El maestro, como lo llamó Gabriel García Márquez, se queja de que los medios de comunicación actuales estén inundados de noticias aisladas, casi suspendidas, sin explicación alguna, y que el reportaje esté siendo expulsado de los principales periódicos. “Heródoto era un hombre curioso que se hacía muchas preguntas, y por eso viajó por el mundo de su época en busca de respuestas. Siempre creí que los reporteros éramos los buscadores de contextos, de las causas que explican lo que sucede. Quizá por eso los periódicos son ahora más aburridos y están perdiendo ventas en todo el mundo. Ninguno de los 20 finalistas de la última edición del Lettre-Ulysses del arte del reportaje [premio que se otorga en Berlín], y del que soy miembro del jurado, trabaja en medios de comunicación. Todos tuvieron que dejar sus empleos para dedicarse al gran reportaje. Este género se está trasladando a los libros porque ya no cabe en los periódicos, tan interesados en las pequeñas noticias sin contexto”.

“Cuando vemos imágenes de las pateras, con 20 o 40 personas en su interior, empezamos a hablar de inmigración, y los políticos proponen medidas para combatirla o regularla. Un día leemos una noticia sobre la llegada a Italia de un barco con kurdos; otro, el hallazgo de asiáticos encerrados en un camión en Inglaterra; otro, de africanos saltando la valla de Melilla… Pero se trata de pequeñas noticias separadas que no explican nada. Se nos presentan fuera de contexto porque el verdadero contexto es la miseria”.

“Cuando existía el telón de acero estábamos aislados. Apenas conocíamos algo del otro lado. Todo nos llegaba distorsionado. No sabíamos siquiera si vivíamos bien o mal porque no había nada distinto con lo que nos pudiéramos comparar. La diferencia hoy es que la televisión por satélite ha llevado las imágenes de nuestra vida a los rincones de África, y esas imágenes son las que han permitido a los africanos tomar conciencia de su verdadera situación, de su pobreza extrema. Cuando se declararon las independencias de India y Pakistán -y después las de la mayoría de los países africanos-, se produjo una gran euforia, una esperanza de que la misma independencia era la solución a los problemas. Se creó el Movimiento de los No Alineados para confrontar a Occidente, pero 20 años después, en 1972, tuvieron que admitir su fracaso, que el mundo desarrollado no estaba dispuesto a atender sus aspiraciones. Ahora, la táctica es otra. Ya no se trata de buscar la confrontación, esta vez el objetivo es intentar la penetración. No es una acción organizada, sólo el débil que busca la igualdad cruzando el mar y los desiertos, jugándose la existencia, para saltar la nueva frontera que separa la muerte segura de la posibilidad de vida. Y los periodistas no estamos informando del contexto, de que los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres. Occidente ha creado unas condiciones de desigualdad tales que la única salida de los pobres es jugarse todo para alcanzar ese mundo donde están acumulados los bienes y el bienestar, y es muy hipócrita decirles que ahora ya no pueden cruzar. Es un problema que tiene una solución muy difícil”.

En Viajes con Heródoto, Kapuscinski describe cómo hace 2.500 años ya existía una lucha entre Occidente y Oriente, los dos grandes modelos de la época, la democrática Grecia frente a la dictadura persa, y que la primacía de la primera, de Europa, durante los siglos siguientes se libró en las Termópilas y en las aguas de Salamina, con la derrota de Jerjes, el rey de reyes persa. El reportero polaco, el maestro para García Márquez, se niega a aceptar que exista hoy una reedición de esa vieja confrontación con la guerra contra el terrorismo internacional que libra el presidente de EE UU, Bush. “Oriente no es sólo el mundo islámico. Oriente es, sobre todo, China y es India también.

Kapuscinski se incorpora lentamente de la silla, estira las piernas, cierra la ventana y busca el ejemplar de Historia que le acompañó en sus viajes durante más de 50 años (”Tengo más de otras ediciones”, confiesa). Tras mostrarlo a su interlocutor se sienta detrás de la gran mesa de su despacho. Allí, en el lugar donde escribe sus historias, siempre a mano aunque después las pasa a máquina (nunca al ordenador), vuelve a hablar del trabajo de toda su vida y asegura que el gran periodismo es capaz de salvar vidas y de modificar el curso de los acontecimientos, y recuerda para ello lo ocurrido en Somalia antes de la retirada estadounidense. Unas imágenes de televisión de varios soldados norteamericanos muertos y arrastrados por las calles de Mogadiscio crearon en EE UU una opinión pública instantánea en favor de la salida. Kapuscinski juguetea con varios de sus bolígrafos. “Los colecciono. Tengo de la mayoría de los lugares en los que he estado. Son más de 700″, asegura desde una sonrisa, “pero muchos no funcionan”. Preguntado sobre si conocía algún periodista a quien su primer jefe le hubiera regalado un libro como Historia, responde que la cuestión nos obligaría a sostener otra entrevista de dos horas, a la que parece muy dispuesto.

¿Recomendaría que se estudie a Heródoto, el primer reportero, el primer gran buscador de contextos, en las facultades de periodismo?, pregunta el visitante. Kapuscinski vuelve sonreír: “¿Para qué? Si nadie me va a hacer caso”.

Enero 18, 2007

Mis notas publicadas en La Unión

Archivado en: Anecdotario, Entrevistas, Periodismo — Héctor R. González @ 2:13 am

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  <<<<<Click sobre la imagen  para ver la página de las notas publicadas en La Unión

 

 

1.Tramitarán actas de nacimiento en kioscos electrónicos  –   2.Heroico Cuerpo de Bomberos, sin línea telefónica para atender emergencias  —  3.Existen diferencias sustanciales entre estaciones de bomberos  – 4.Bomberos denunciaron la falta de civilidad de la ciudadanía  – 5.En el ISSSTE, trabaja personal de base en navidad porque a los eventuales no les pagan  –  6.La navidad no se celebró en todos lados –   7.Contrario a lo que se piensa, el 25 de diciembre no es el “gran día” para las fondas y restaurantes de Cuernavaca  –  8.Los bomberos ya tienen nuevo número de teléfono  – 9.Necesario que todos los ciudadanos actualicen su situación jurídica: Registro Civil  –  10.Fue la irresponsabilidad de las autoridades lo que provocó la muerte de los dos jovencitos, aseguran los vecinos  –   11.Las páginas oficiales afectadas ya están funcionando en Internet Hasta Microsoft es vulnerable: Esparza  – 12.Exhorta Control Vehicular a automovilistas a regularizar trámites  – 13.No habrá más permisos para construcción en Ampliación Bugambilias  – 14. Supermercados arrebatan clientes al mercado ALM, se quejan comerciantes –  15.Trabajar el primer día del año es la mejor forma de iniciar el 2007: trabajadores  – 16.El ocho de enero se inaugura el Hospital de la Mujer –  17. Sin agua desde hace 15 días los habitantes de Atlacomulco  – 18.  El director del SAPAC dice que pronto se reanudará el servicio   –   19. El gobierno de Jesús Giles ni es popular ni le va a caer bien a todos: Roque  20. Aprueba el cabildo contratación de seguro de gastos mayores  – 21.Trailero, el posible asesino de la joven encontrada en Alpuyeca  – 22.Molestia por la mala fama dada a un negocio  — 23. Espera la PGJ identificar a la mujer asesinada esta misma semana24. Resgistra Cuernavaca 15 accidentes automovilísticos diarios

Enero 16, 2007

¡¡¡Felicidades Bebé!!!

Archivado en: Anecdotario — Héctor R. González @ 2:18 am

Diciembre 28, 2006

El poder del medio

Archivado en: Anecdotario, Opinión — Héctor R. González @ 9:44 pm

Héctor Raúl González Mendoza

 

Hace una semana comencé a trabajar, finalmente, en algo bien relacionado con mi carrera.

 Por azares del destino, gracias a una amiga virtual y a la existencia de este blog (creo), logré entrar a la familia de La Unión de Morelos , el diario con mayor circulación y más leído en Morelos.

 Siempre critiqué la excesiva teoría que dentro de las aulas de la Facultad nos enseñan. Sin embargo da gusto tragarme mis palabras al respecto: la teoría sí es útil pero te das cuenta de ello hasta que es necesario ponerla en práctica.

 A pesar de lo anterior, reafirmo mi opinión sobre la conciencia de la realidad en la Academia: profesores  y alumnos de mi licenciatura  ignoramos el actual desarrollo y vida del periodismo.

 Por otro lado comparto con ustedes un enorme placer: a una semana de ser periodista he obtenido dos grandes logros sociales.

 El primero, es que tras la denuncia que hicimos en el periódico de la inexistencia de una línea telefónica de uso exclusivo para el H. Cuerpo de Bomberos de Cuernavaca, los jefes de Seguridad Pública tomaron cartas en el asunto y días después ya había teléfono.

 El segundo consiste en el pago atrasado (más o menos de dos meses) a un grupo de trabajadores eventuales del ISSSTE.

 Esto ocurrió después de publicar en el medio la situación.  Al siguiente día los trabajadores recibieron sus cheques.

¿Quién dice que no existe el periodismo con cara social y sin compromisos políticos?

Ese es el periodismo que hacemos en La Unión.

 

Gracias por la oportunidad a quienes la brindaron. Gracias por las enseñanzas.

Héctor R. González

El éxito, para Faby

Diciembre 26, 2006

Ya escribo en un periódico!!!

Archivado en: Anecdotario, Periodismo — Héctor R. González @ 10:26 pm

Checa el periódico donde trabajo (La Unión de Morelos)  Click aquí.

Héctor Raúl González Mendoza

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