Diciembre 25, 2006
Diciembre 16, 2006
Noviembre 25, 2006
Las luchas vol. 1
Héctor Raúl González Mendoza
-Anda abuelo di que sí. Siempre me dices que sí y a la mera hora te inventas algo que hacer. Tú me has dicho que una buena persona nunca debe romper sus promesas y tú cada semana lo haces…
-No hija; entiende que si no arreglo esta pata, nadie más lo hará. No quiero que tu abuela, en una de esas, se quiebre la cadera en dos todo porque yo no arreglé a tiempo la pata de esta silla.
-Pero abuelo, la pata puede esperar y…
-Las luchas también…
-¡No! porque hoy pelean a los que nosotros les vamos… y es la primera vez que están aquí tan cerca. Ándale di que sí, te prometo que te ayudo a arreglar la pata cuando regresemos.
Mi insistencia debió ser tal, que el abuelo aceptó llevarme por primera vez a las luchas. Desde ese momento recuerdo todo lo que pasó… cada palabra que pronunció; cada mirada que lanzó. Recuerdo todo: recuerdo como tenía esos ojos que solían decir que algo no estaba bien, que no era buena idea ir a las luchas. En verdad no lo era.
-Cómprame la máscara ¿sí? dice la señora que están de oferta.
-Si compramos la máscara tendremos que regresar caminando a la casa…
-No importa, nos regresamos caminando, cómpramela… por fa.
Entonces puse la carita que a mi abuelo siempre convencía. Con esa carita conseguí los patines, las muñecas, los libros de iluminar, los guantes de box… Me abrochó la máscara y después de comprar los boletos, entramos.
Era demasiada la gente que nos impedía llegar a nuestros lugares. Cuando por fin lo hicimos, el abuelo se sentó. Parecía cansado.
Hoy ya no siento culpa. Al menos no tanta, pero sigue doliendo…
-¡Abuelo! ¡Abuelo! ¡Mira! ¡Ya vienen! ¡Ya vienen saliendo!
-Siéntate hija, que te vas a caer de la silla, ¡anda hazme caso!
Salió el villano Perro Tosco y comencé a gritarle cosas feas: ¡Eres un mal luchador! ¡No sabes pelear! Cosas que desde la sala de la casa solíamos gritarle. Y cosas feas que los demás gritaban: ¡maldito perro faldero! ¡No sirves ni pa´carnitas! Mi abuelo trató de sentarme pero no lo consiguió.
Cuando el enorme luchador rudo llegó a donde nosotros estábamos, trató, sólo amenazándome, de darme un fuerte golpe…
-¡Abuelo! ¡Abuelo! ¡Me pega!
La cara del Perro había cambiado y la de mi abuelo también. Aquél ya había bajado las manos y su cara era de susto, de espanto… la de mi abuelo era cara de muerte: sus ojos en blanco, su boca abierta y sus manos en el pecho.
Tenía razón, no fue buena idea ir a las luchas.
Hoy puedo decir que a mi abuelo, que en paz descanse, lo mató el pinche Perro Tosco y a mi abuela la dejó chueca una silla sin componer.
Octubre 31, 2006
Octubre 17, 2006
De que los hay los hay
Héctor Raúl González Mendoza
I
-No pude frenarlo… ¡Ya sabes que no se puede! No sé por qué me regañan, si ya saben…
-Sí, ya sabemos, pero no tienes porque llorar. No fue tu culpa, sólo te estábamos preguntado.
-¿Pues qué quieren saber! Si fue como todos… yo ya casi llegaba, no traía mucha velocidad pero sí fue suficiente para partirlo en dos… o en más… todavía no sé. Yo lo vi clarito… estaba nomás esperándome: vio la luz y así, nada más se aventó. Ahí frené pero ya estaba abajo, todo hecho pedacitos.
II
-¡Oficial! ¡Oficial! ¡Yo lo vi todo! ¡Pregúnteme a mí! Yo le contesto lo que quiera, pero pregúnteme a mí. ¡Santo Dios, pobre muchacho!
-Ya señora, tranquilícese y díganos ¿qué vio?
-Pues el joven ahí estaba solito sin molestar a nadie, bueno su cigarro sí molestaba porque olía raro, pero fuera de eso no estaba molestando a nadie. Estaba bien tranquilo, ahí paradito. Luego ya ve como son esos escuincles de la prepa. Siempre andan con su griterío y su relajo. Parece que nunca salen y cuando salen a todos empujan…
-Bueno… sí… pero díganos sólo lo relacionado al accidente…
-Pues miren, esos muchachos, esos que están allá escondidos con el otro policía bajaron corriendo las escaleras. Desde ahí yo supe que iban a causar problemas, porque ya los conozco, ya los conozco. ¡Válgame Dios, pobre muchacho! Ahí estaba paradito. Solito, sin molestar a nadie…
-Bueno y ¿qué le hicieron los chavos de la prepa? ¿Ellos lo empujaron?
-¡No Dios mío, no! ¡Cómo pasa usted a creer eso! No, ¡qué bárbaro! Ellos sólo con sus gritos, yo creo que hicieron que el muchacho saltara… de miedo. Ire vea, ellos estaban en las escaleras y uno de los jovencitos, ese que tiene los pelos rojos y parados, jaloneó a la niña que está sentada llorando en las escaleras y yo creo que la espantó porque pegó un grito, ¡Ay! Que casi me deja sorda. Eso fue lo que yo creo asustó al pobre muchacho que se cayó a las vías… ¿Está muerto?
-Muy bien señora, ahorita regreso… Vieja loca…
III
-No señor, nosotros no hicimos nada. Veníamos bajando las escaleras…
-Corriendo y gritando…
-Sí, pero sin molestar a nadie. Y entonces estábamos jugando mientras venía el metro. Yo la jalé a ella porque el metro ya venía y yo tenía que llegar rápido a mi casa. Entonces después de que la jalo, ella grita.
-La señora dice que eso provocó que se cayera el muchacho…
-¡Eso ni es cierto! Porque después de que Lisa gritó pasó un ratote para que toda la gente comenzara a gritar. Fíjese: yo la jalo, ella grita, me jala a mí y se sienta en las escaleras. Después de eso fue cuando la gente comenzó a gritar como loca. Y más esa señora gorda con el vestido de flores… Ya ve, pasó mucho tiempo.
-Ok muchachos, nomás no se nos vayan, espérense aquí…
IV
-Pues yo no sé. ¡Ay! Apenas terminaba de darle el cambió a la doña cuando siento que el metro se frena y hasta allá voy a dar. El discman se partió y todos los discos salieron volando. Ya los conté y me faltan… pinche gente ratera…. ¡Ay!
-Ya le dije que no se mueva. No es profunda y no necesita puntadas. Sólo la desinfecto y ya se puede ir.
-¿Y entonces ya saben quién era?
-No todavía no, ya sabe que esto tarda mucho.
-Sí y yo con mi rajada en la cabeza y sin poder vender discos. A ver en qué otro me dan chance. Pinche gente inconsciente ¿no? Se avientan al metro sin saber los problemas que nos causan a uno…
V
-¿Hijo mío? ¿Ya recuerdas?
-No. La neta no.
-Pero ¿cómo Hijo? ¿Te empujaron, te resbalaste, te aventaste? Dime qué pasó.
-No sé. Yo estaba acá bien relax con el porro. Apenas y la estaba sintiendo. Es que la Lupita me dejó. Se fue con el Greñas. Ya sabes ¿no? pa´l ánimo le estaba jalando.
-Y por eso te aventaste…
-No, si no soy tan radical… la quería pero no era para tanto. Nomás estaba tristón. De lo único que me acuerdo es de eso: Unos chavillos gritando y jugando; luego oí el ruido del metro que ya venía. Entonces apenas iba a apagar el churrito cuando dejé de oír todo. Y ya luego desperté acá… ¿Qué? ¿Estoy muerto?
-Ay Hijo mío. De que los hay los hay…. pásale y regístrate.
Octubre 15, 2006
Una mirada intempestiva, la mirada del ángel
Héctor Raúl González Mendoza
El martes 10 de octubre se presentó en la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la UNAM la compilación de Bolívar Echeverría titulada “La mirada del ángel. En torno a las tesis sobre la historia de Walter Benjamín”.
Este libro reúne una serie de ensayos que desde diversas perspectivas abordan las temáticas y los problemas que plantea Walter Benjamin en Las tesis sobre el concepto de historia, mismas que fueron escritas entre finales de 1939 e inicios de 1940 antes de que su autor se suicidara, orillado a ello por la persecución Nazi.
Al respecto, la doctora en filosofía Érika Lindig, apuntó que los textos reunidos en este volumen son el registro de los trabajos de un coloquio que en palabras de Bolívar Echeverría, el compilador, “intentó acercarse inquisitivamente a la presencia enigmática e inquietante de una teoría de la historia muy especial, que entraña una abierta provocación que a partir del siglo XIX, es decir, a partir del olvido de Hegel, se conoce en el mundo académico como Filosofía de la Historia”.
La Dra. Lindig mencionó que esta provocación aparece en la alegoría del ángel de la historia de Benjamin, “en lo que nosotros llamamos historia, decía Benjamín, el ángel sólo ve una catástrofe única, ruina sobre ruina, es decir, una acumulación de atrocidades”.
“¿Qué género de mirada se necesita para ser capaz de ver la historia de este modo? Se requiere, podríamos contestar, una mirada intempestiva” afirmó.
La mirada del ángel es parte del legado que nos dejó Benjamin, afirmó la doctora Lindig: “el pensador que intentó por todos los medios posibles resistir al fascismo con la inteligencia.”
La resistencia sigue siendo necesaria. De esta forma la doctora invitó al auditorio a ser activos en esa lucha: “hoy el ángel miraría las atrocidades de la historia que aún siguen acumulándose en este inicio de siglo en el cual, el enemigo todavía sigue venciendo. A diferencia del ángel, que se limitaría a mirar la catástrofe, impotente para recomponer las ruinas que el progreso va dejando junto a él, quien le tome la palabra a Benjamin tiene un compromiso hacia el pasado y una responsabilidad para el porvenir.”
Los textos reunidos en la compilación de Bolívar Echeverría, “hablan de este compromiso asumido por sus diversos autores desde la problemática de la historia, el tiempo, la memoria y el arte”, concluyó la doctora.
En exclusiva para AUNAM, los maestros Miguel Ángel Esquivel e Isaac García Venegas, de la FFyL, comentaron la importancia de este libro: “es importante porque en él hay distintas miradas sobre un pensador que en su momento fue incomprendido y que las condiciones actuales permiten comprenderlo a profundidad”, argumentó el maestro Miguel Ángel Esquivel.
Es relevante, aseguró, dentro de una historia amplia del pensamiento moderno porque Walter Benjamin es constructor de un marxismo heterodoxo “cuya lectura reciente ofrece muchas pistas tanto para comprender el mundo moderno y contemporáneo como para repensar al propio marxismo”.
Los marxistas ortodoxos lo acusan de tener un punto de vista religioso, mesiánico y critican su concepción en torno al tiempo que no se ajusta a la idea del progreso como tradicionalmente lo aborda el materialismo histórico ortodoxo y que plantea una noción del tiempo totalmente contraria al marxismo ortodoxo e incluso al pensamiento occidental, afirmó el historiador Isaac García Venegas.
En el compendio se leen las perspectivas de historiadores, filósofos, historiadores del arte y politólogos. Miradas distintas en torno a un autor que hoy es relevante para las ciencias sociales y para el pensamiento de izquierda.
La presentación concluyó con una invitación generalizada para su pronta lectura, que aseguraron los participantes, resultará rica para quienes lo hagan.
Octubre 13, 2006
El gordo cocodrilo pasado de lanza
Por Héctor Raúl González Mendoza
I
El día que lo iba a matar me desperté más tarde que de costumbre porque la neta no quería que ese día comenzara…
Esa noche soñé con el trabajito. Soñé que un güey nos hablaba por teléfono de urgencia para avisarnos que todo se cancelaba porque que ya le habían pagado su pinche lana. Soñé que en la mañana, cuando despertaba, alguien ya se lo había chingado y yo sólo lo veía en la tele… pero el de la tele al otro día iba a ser yo…
Me despertaba a cada rato, sudaba un chingo, daba vueltas en la cama… estaba nervioso como nunca antes había estado… iba a la cocina, le jalaba, trataba de controlarme y me decía a mí mismo “no seas puto, esto ya los has hecho muchas veces, la única diferencia es que este güey es famoso…”
Me desperté a las diez de la mañana y los demás ya estaban esperándome. Nadie se había retrasado ni tantito como otras veces. A nadie ese día le había pasado algo para que llegara tarde. Muy a mi pesar, las cosas iban saliendo bien fregonas.
Todavía resuenan en mi cabeza las palabras que el Arellano me dijo: “que te salga bien cabrón, este pendejo me debe mucha lana y no quiere pagar… tú vas a ser el encargado de partirle la madre, para que todos sepan, que con el Jefe no se juega…”
Pues sí, le dije, bisnes son bisnes.
Es una lástima que en ese entonces mi negocio no fuera tan bien como ahora porque yo le hubiera pagado la lana a ese cabrón…
-Sí, pero él no lo mató. Desde donde le veas, ese güey no lo dejó sin jeta…
-¡Por eeeeso! Por eso te digo que es una lástima que mi negocio no jalara tan bien como ahora. Porque la neta de la lana que nos pagaron esa vez mi changarrito creció…
-Si pendejo, pero a costa de un chingo de familias, sin contar a los pobres que metieron al tambo por tu cul…
-NUESTRA culpa. Y sí, ni pedo pues ¿no? son los gajes del oficio.
-Sí, ¡del oficio de matón! Ja ja ja ja…
-¡¡¡Qué te calles te digo!!! Oí un ruido allá afuera…. Ssshhhhhh
II
-¡Listo¡ Nada más almuerzo y nos vamos. ¿Traen todo? No quiero que salgan con sus mamadas de que se me olvidó esto… no traigo lo otro… ya los conozco… Esta vez es mucha lana…
-Sí, y dejen lo de la lana, si no nos sale o nos entamban o nos quiebran…
-Treinta segundos ya saben… treinta segundos. ¿Ustedes ya almorzaron? No quiero que se me vayan a desmayar a la mitad de la chamba porque con uno que pesquen, nos atoran a todos. ¡Hitler! ¿Cómo quedó la nave?
-Al tiro maestro, ya sabes… pero… yo sí tengo hambre.
-Pus éntrale, échate un taco.
Nadie quería que los demás se dieran cuenta, pero yo sí los vi. Yo si vi que tenían miedo, mucho miedo; como nunca. Y los entendía porque yo sentía más miedo que ellos: era como matar a un amigo.
III
-¿Ya viste? Ya llegaron.
-Símón… acuérdense, nada más a ese güey… sólo nos pagaron por ese güey, no la caguen, que nadie salga herido… treinta segundos y ya estuvo. Treinta… Si agarran a uno…
Y entonces esperamos a que salieran… no nos movíamos. Sudábamos mucho. Lo peor es que Martín andaba de pedorro. Yo creo que por los nervios.
Sabíamos lo que teníamos que hacer. No era como otras veces que ni sabemos a quién nos debemos chingar. Esa vez fue diferente, yo por alguna razón sentía que me iba a quebrar a un conocido, a un familiar, a un amigo… me di el último pasón y el semáforo que a cada rato veía se puso verde justo cuando estaban saliendo. Les grité que ya.
Hitler se jaló para la nave y nosotros nos pusimos las capuchas y en chinga bajamos el puente. Apenas se había subido a la troca y uno, dos, tres, cuatro balazos en la jeta.
Ese güey no supo ni qué pasó, por eso no sentí tan gacho. Más cabrón la pinche sangre que me cayó en la playera. Nel, no voy a olvidar su piche cara gorda llena de agujeros rojos.
De repente nos empezaron a soltar plomazos unos tiras, a Rubén le pegó uno en el brazo pero no nos dimos cuenta hasta que estábamos en la nave.
El Hitler le pisó hasta al fondo. No fueron más de treinta segundos. Salió de maravilla. Después botamos la nave…
-¿Cómo te atreves a decir esa pendejada? ¡Mataste a un pobre cabrón!
-Nel, ese señor que aunque no me caía mal sí era cabrón pero no era pobre. Se hacía pendejo para pagar porque se sentía protegido por el Carrillo pero ya ve Comandante, lo dejaron solo, solito. Y solo me lo quebré. Bueno nos lo quebramos. La neta sí me siento mal porque mis morritos lo veían en la tele. Si se siente feo, no crea que no, si también somos humanos, tenemos sentimientos, fue como matar a un familiar… a un amigo.
IV
-¿Quiénes fueron los pendejos que los atraparon?
-Los de la 108 y la 203 Jefe…
-¡Cómo son pendejos! Estos cabrones están bien parados, ya me llamaron y ¡me van a chingar! ¡Suéltalos antes de que haya pedo!
-Ya oyeron al Jefe. ¡Déjenlos ir! Pero entonces Comandante…
-Ya sabes a quienes… nomás no hagan mucho pinche escándalo que los de la tele casi casi nos linchan…
V
-Por la que siento más feo es por la güerita… tan sabrosa y tan pendeja…
-Ya, ya, no seas mamón, qué también te causa ternura el pinche bigotón sin pelos… a ver dilo otra vez…
-Sí lo digo…
-Pero gritando puto… para que nos caguemos de risa.
-Qué si lo digo…
-A ver…
-¡YO MATÉ AL GORDO COCODRILO!
-Ja ja ja ja ja ja ja
Octubre 10, 2006
Necesaria la utilización de energía eficiente, renovable y nuclear: Mario Molina
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Ganó el premio Nobel de Química en 1995 tras predecir el adelgazamiento de la capa de ozono.
Por Héctor Raúl González Mendoza
México, 09/10/06 (Aunam);- El premio Nobel de Química, Dr. Mario Molina, presentó el pasado viernes 6 de octubre la conferencia magistral “Impacto de las actividades humanas en la atmósfera” en el auditorio del Centro de Investigación en Energía (CIE) de la UNAM, Campus Morelos.
Habló de sus investigaciones sobre trastornos en la temperatura del planeta causados por los cambios en la composición química del ambiente, los que estimó “seguirán en ascenso por factores como el gran esparcimiento del bióxido de carbono y metano”.
El también profesor del Instituto de Tecnología de Massachussets, MIT por sus siglas en inglés, hizo hincapié en que dichas transformaciones climáticas afectarán la agricultura, los bosques y la salud en general de la población mundial porque “habrá alteraciones en las temporadas de lluvia y sequía, al igual que incrementos en el nivel del mar por los persistentes impactos en zonas costeras, como los provocados por los huracanes Wilma, Katrina y Stan”.
Explicó que el cambio climático es causado por más de seis mil millones de personas, por lo que considera necesaria la utilización de energía más eficiente, renovable y nuclear.
Enfatizó que el problema principal es que los habitantes del planeta afectan la composición de la atmósfera, sobre todo con los gases que provocan el efecto invernadero, dado que sólo en el 2005 se registró la temperatura más elevada de los últimos mil años.
El Dr. Molina, precursor del estudio sobre la composición química de la capa de ozono de la estratosfera, explicó que el efecto invernadero sucede cuando la atmósfera funciona como un manto que calienta al planeta, dado que tiene gases que absorben la radiación infrarroja.
El pionero de la química de la capa de ozono, quien en 1974 predijera el adelgazamiento de la misma como consecuencia del uso excesivo de los clorofluorocarburos (CFCs) concluyó que “en la actualidad vivimos en la época geológica del antropoceno, un periodo que abarca aproximadamente los últimos cinco siglos”, en el cual la actividad humana es capaz de modificar el funcionamiento del planeta.
Septiembre 6, 2006
Entrevista al Director del CISAN
UNA POLÍTICA EXTERIOR VIABLE ES LA QUE FOMENTA LA APERTURA: VALDÉS UGALDE
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Es necesaria una etapa superior de integración en el TLCAN para hablar de beneficios a México y no sólo de perjuicios
Por Héctor Raúl González Mendoza
México, (AUNAM).- En el contexto del seminario Multilateralismo, retos de México en la ONU y la OEA, organizado por el Centro de Investigaciones Sobre América del Norte (CISAN), el Dr. José Luis Valdés Ugalde, director del Centro, opinó que la política exterior mexicana durante los siguientes seis años debe favorecer la integración comercial en beneficio de los proyectos nacionales internos como la mejor distribución del ingreso, el desarrollo y la modernización, la autonomía tecnológica y el aumento en la creación científica.
Esta política debe adaptarse a las condiciones que ha impuesto la realidad de facto del mundo global, no al revés: “no pedir que el mundo global acepte a México como es, sino que México debe adaptar sus condiciones endógenas y exógenas a la manera en como son los tiempos cambiantes. La globalización es un hecho”
“Se debe llevar a cabo una discusión de fondo, a nivel internacional, sobre el papel que México tiene que jugar en la escena internacional, pasando por supuesto por el prisma Washington. Se debe definir con toda claridad qué tipo de relación queremos con el mundo: México no puede cerrarse al mundo, México tiene que abrirse al Mundo”.
Para lograr esto, son necesarios los acuerdos entre los actores locales, los poderes nacionales, el consenso, puntualizó, “asumir que no se puede tener una visión narcisista de la vida, nosotros no somos el ombligo del mundo, a pesar de que Estados Unidos lo piense de sí mismo”.
A la derecha o a la izquierda
“Siempre consideré que la visión principista que pretende aislar al país y asumir el tema de los principios como el caballo de batalla fundamental sin pensar en los intereses nacionales, es erróneo”.
Al respecto, el también articulista del periódico El Universal, argumentó que se tienen que tomar en cuenta los intereses nacionales y proponer una modificación fundamental al artículo 89 de la Constitución Política Mexicana, el cual trata sobre las facultades y obligaciones del Presidente, como por ejemplo dirigir la política exterior, celebrar tratados internacionales bajo los principios de autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la lucha por la paz y la seguridad internacionales.
“Me parece que la oferta ganadora, la que tendrá éxito, será la de mayor apertura, la menos aislacionista, la más incluyente y menos excluyente. Esa oferta es la que yo creo que le va a poder dar a este país inversión extranjera directa, creación de empleos, credibilidad internacional y movimiento en las diferentes instancias en donde se hace política y economía mundial, independientemente de quién sea el Presidente de México”.
Septiembre 11 y multilateralismo
La relación México-Estados Unidos, explicó, se vio afectada porque toda la política de seguridad levantada después del 11 de septiembre tocó todas las agendas bilaterales y multilaterales. “Toda agenda de negociación con relación al comercio, al mercado, a la migración, con Europa, América, Asia y demás, pasa por el tema de la política preventiva de los Estados Unidos”.
El 11 de septiembre influyó en los consensos del Sistema Internacional que de por sí ya estaban muy polarizados, señaló el autor de Análisis de los efectos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte en la economía mexicana: Una visión sectorial a cinco años de distancia. (Porrúa y Senado, 2000).
“La influencia en la relación con México fue particularmente fuerte en la medida en que nuestra frontera es altamente sensible porque por ahí pasa el comercio, los migrantes, el crimen organizado y el narcotráfico. Al exacerbar la defensa de los intereses nacionales y de la seguridad nacional, también se exacerbaron las políticas fronterizas que probablemente, no se hubieran exacerbado en condiciones diferentes”.
Seguridad nacional y soberanía
Esto es como la integración comercial, explica el Dr. José Luis Valdés Ugalde: “no se puede pretender que el tema de la integración no toque el tema de la soberanía y que el tema de la defensa de los intereses de seguridad nacional no toque el problema de la soberanía”
“Yo creo que se debe hacer un replanteamiento con relación a este tema. La defensa de los intereses mutuos en el marco de la relación fronteriza implica que uno y otro país, se planteen una agenda común con una estrategia común; con arreglos diplomáticos comunes de interés mutuo que a su vez suponen que en la frontera, ambos países tendrán que, no ceder soberanía en el sentido de claudicar, sino ceder, quizás, en algunos de los principios que la soberanía supone para defender un viejo principio, que sin duda es fundamental, pero que hoy día ya no es aplicable en los hechos”.
Para el investigador, en seguridad nacional y su relación con la soberanía, el mundo se ha vuelto más pragmático, por el hecho de que la seguridad está expuesta en Estados Unidos.
La renuencia de algunos
El director del CISAN expone que existe la “renuencia de algunos” a ir más allá en el proceso de integración de América del Norte. Al respecto comentó: “En realidad el trabajo fundamental de integración en el TLCAN lo ha hecho México. El trabajo de Estados Unidos ha sido el de la pasividad, el de la resistencia y el de Canadá el de la observación activa”.
Sin embargo, es necesario encontrar una etapa superior de integración que permita hablar de beneficios y no solamente de perjuicios o de inconvenientes para el proceso de integración. “México estaría apuntado desde la “A” a la “Z” (en ese nuevo nivel de integración). Los países que son resistentes son en efecto nuestros dos vecinos, fundamentalmente Washington y más aún desde el 11 de septiembre, cuando esto se volvió tierra de nadie”, abundó.
Norteamérica, revista única en su tipo
Todos estos temas internacionales que afectan en gran medida la vida interna del país, no tenían cabida en ninguna publicación especializada, a pesar de ser una necesidad “la creación de espacios de difusión académica”, nadie antes que el Director del Centro había pensado en un proyecto que coadyuvara en esta tarea.
Como parte de su Plan de Desarrollo, el Dr. Valdés Ugalde propuso la creación de un medio de difusión académica, que concretó “y ahí lo tenemos, ya vamos hacia el segundo número y esperamos ser constantes. En octubre sale el número dos de Norteamérica”.
“Es una revista académica que requería el CISAN. Una revista propiamente académica en dónde se divulgaran los trabajos de científicos eminentes e investigadores que trabajan el tema, no sólo de estudios regionales, sino también de estudios norteamericanos, con mucha mayor profundidad”.
Norteamérica, dice el ex Coordinador del Programa semanal de radio del CISAN en Radio UNAM en 1995-97, es una revista que se hace con los recursos editoriales con que cuenta el CISAN. El proyecto tardó en salir debido a los innumerables requisitos que una publicación debe cubrir, como por ejemplo los Recursos Humanos.
La falta de recursos editoriales, físicos, gente que se encargara del trabajo de edición, del diseño, del título, de la negociación, de todo lo que significa una revista, requirió un enorme y complejo esfuerzo que al final, en palabras del también comentarista político de CNN, “rindió buen fruto”
¿Por qué leer Norteamérica?
“Hay que leerla porque es una revista fundamental de consulta y de reflexión sobre los temas regionales y norteamericanos que hoy en día nadie está tratando en este país”.
“Es algo que está hecho en la UNAM y el hecho de que lo haga la universidad pública y la universidad más importante del país y del continente ya tiene en sí mismo una credibilidad enorme. Además, tiene un contenido académico fundamental: ahí está la entrevista con José Miguel Insulza (Secretario General de la OEA) más otros muchos textos que son clave y muy buenos”, concluyó el director del CISAN.
Agosto 29, 2006
Duro trabajo
Héctor Raúl González Mendoza
Este año pasará otra vez. Si yo pudiera, me iría de aquí. No sé por qué ellos no hacen lo mismo. Nosotros estaríamos mejor, aunque pienso que ya es demasiado tarde.
No recuerdo exactamente cuándo empezó, sólo me acuerdo de las últimas tres o cuatro veces. Siempre ha sido igual cada tres o cuatro años.
Inicia desde las seis o siete de la noche y ya no para. Llueve toda la noche. Todos sabemos que a 50 metros de aquí hay un pequeño apancle que ellos construyeron para sus propias necesidades: cuando no llueve lo usan para abastecerse de agua y para irrigar los cultivos de caña que hay a los alrededores.
Pero como siempre no saben hacer las cosas. En estos días que llueve y llueve y llueve, se ven forzados a levantar las compuertas del apancle para que las casas de la orilla no se inunden, pero ¡que ingenuos! el agua sabe escabullirse y llegar hasta aquí, hasta las casas de aquí, las que se inundan.
La tierra siempre ha tratado de ayudarlos, absorbe lo más que puede, dos, tres, cuatro meses de lluvias moderadas las logra retener, pero cuando llueve así, mucho, como ayer o como hoy, la tierra vomita el agua: yo sólo siento como empieza a subir su nivel y como el pasto ya no es verde, es café, lodoso; luego veo como las paredes de sus casas empiezan a hacerse más pequeñas, como si se hundieran. Después el agua no sólo sale de la tierra, sale del concreto de sus pisos y las paredes no soportan el agua y la dejan pasar a través de ellas.
Ellos se despiertan al otro día bien temprano y con sus manos tratan de sacar el agua de sus casas, pero es imposible. Cualquiera diría que el agua es mala, que le gusta meterse a sus casas y destruirlo todo, pero no. Yo sé, es mi amiga, que se mete ahí porque ya no tiene para dónde ir.
Emilia y sus hermanos hasta tuvieron que irse al cerro. Su casa no era de concreto. Ellos la hicieron de trozos de madera y hojas de palma secas. Su casa no aguantó nunca ni una sola inundación. Cada temporada les pasaba lo mismo hasta que decidieron irse de aquí. Pero allá en el cerro, allá arriba el agua no llega, no puede subir, le cuesta trabajo pues. Allá arriba todo está seco; no es como aquí.
Mis hermanos y yo hacemos lo posible por ayudarles a todos. Antes sí podíamos porque éramos más. Entre muchos evitábamos estas tragedias. Ahora el agua no puede meterse debajo de la tierra porque ya no hay tierra, todo es gris y negro. Eso hace que a veces me de sed.
También sufro: duele ver como tus hojas de pronto ya no son verdes, se hacen amarillas, luego negras y se caen. Es como pudrirte estando vivo.
Agosto 25, 2006
Espacio – Tiempo
África- México
Por: Fabiola Erreguín Juárez
Lo vemos mañana, es que ya se me hizo tarde…
Ya no hay tiempo, se hace tarde.
El tiempo vuela… ¡apúrate! ya casi es hora.
¿Qué hora es? ¿Cuánto falta?
Se me hizo tarde.
De este lado del mundo todo sucede en función del tiempo. Cada instante en la vida lleva hora y fecha agendadas, y vaya que se pierde el tiempo en eso y en los inventarios.
Los acontecimientos se disfrutan menos y en la mayoría de los casos no se disfrutan. El reloj siempre esta en la muñeca o en el celular. Envejecemos más rápido y se tiene la impresión de que los días cada vez son más cortos.
Para los negro-africanos, el tiempo PRESENTE es lo único que merece atención: “el aquí y ahora” es una concepción del tiempo en la cual éste se encuentra a su servicio y hacen con él lo que les place.
El pasado para los africanos es fundamental y determina su presente, se debe mantener vivo. Para los mexicanos la novedad es lo imprescindible, y se tiene una mitificación del pasado, es en la mayoría de los casos una leyenda o un mito: “eso ya pasó” dicen y la carencia de identidad se manifiesta en una completa incultura e incomprensión de la historia, de quiénes somos y hacia dónde vamos.
Para mi el Omeyocan “espacio dual – tiempo dual”, debe ser disfrutado y vivido. Si es bueno, el mañana será bueno y si es malo se debe disfrutar igualmente… vivirlo.
Considero que una conceptualización como la africana del tiempo no puede determinar el desarrollo económico de una sociedad; pienso que los factores que determinan ese desarrollo se desprenden del engranaje mundial, la falta de consensos internos y el individualismo. Por ejemplo, en México y en África, la ausencia de cohesión y de intereses comunes, tales como un proyecto de nación, desarrollo y bienestar social, son parte de los determinantes del desarrollo, el tiempo es sólo una herramienta.
Agosto 24, 2006
Revolución
“Y el Pueblo dijo: ¡Qué se haga la Revolución!”
¡Pues qué se haga digo yo!
Y ni un paso atrás…
Agosto 7, 2006
¿Qué es la Democracia?
Héctor Raúl González Mendoza
Hasta hace unas horas mi posición respecto al desmadre que está armando AMLO en la Ciudad de México era “conservadora”.
Sin embargo, tras la decisión del Tribunal, mi postura se radicaliza y ya no sólo exijo el conteo “voto por voto”, sino que además concuerdo con quienes afirman que Andrés Manuel López Obrador ganó las elecciones. Sólo faltaba la última prueba y ya la tenemos.
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Foto: Reuters
“Basta preguntar con qué criterio el tribunal decide abrir sólo 11 mil 839 casillas con errores aritméticos cuando hay un total de 72 mil casillas con las mismas características. Por qué sí abrir el 9% de las casillas y no cuando menos el 72% de las casillas que tienen los mismos errores y las mismas características.” AMLO
Fuentes:
Agosto 2, 2006
¡Eres grande Fidel!
Sirva esta humilde bitácora para envíar todo mi apoyo a la continuación de la Revolución Cubana…
Y mi rechazo total a la intervensión de Estados Unidos en la vida del Pueblo cubano y de cualquier otra Nación.
¡Viva la Revolución Cubana!
¡Viva Castro!
Buena difusión
Agradecemos a afromix.org la publicación de la entrevista que le realizamos al Maestro Mojtar.
Este es el link: afromix.org
Julio 26, 2006
Entrevista a Guerrillero Jaramillista
Esta es la entrevista que le hice a Don Félix Serdán en diciembre de 2005. Es muy larga y por eso mejor la linkeo desde este blog. Revísala y déjame tus comentarios.
Sólo da click aqui.
A esto me refiero…
…cuando hablo de las tonterias del sexenio:
Antonio Helguera, monero: Primero conocimos la monstruosa ignorancia de Fox y su desdén absoluto hacia la cultura; luego lo vimos felicitar a una señora analfabeta porque gracias a ello no leía los periódicos, más adelante supimos que el presidente del PAN, Manuel Espino, sentía pena por (que) Elena Poniatowska, Monsiváis y Luis Mandoki han sido amenazados. Lo que sigue probablemente es que Calderón, si es que no logramos revertir el fraude, ponga al frente del CNCA a Florinda Meza o al Kikín Fonseca. El odio antintelectual es una característica fundamental de la derecha.
Tomado de: La Jornada (Miércoles 26 de julio de 2006, 17:15)
Julio 25, 2006
Entrevista al Maestro Mojtar
La vida de un pueblo a través de la historia de un hombre
La resistencia del Pueblo Saharaui, la historia de Mojtar
Por Héctor Raúl González Mendoza
Yo salí de mi país al año de edad en brazos de mi mamá hacia los campamentos de refugiados. Eso a veces la gente no lo comprende bien, pero imagínate que te bombardean tu población y que bajo bombardeos y tiroteos tienes que huir… así huyo la mitad del pueblo saharaui.
Mojtar Lebueihi Emboirik es profesor de la Universidad Internacional, UNINTER, en Cuernavaca Morelos; trabaja en la Universidad del Valle de México, UVM, en el área de maestría y en la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza de la UNAM.
Es economista. Tiene una maestría en economía, la terminó hace un año y está haciendo el proyecto de doctorado…
Atendió por muchos años la Representación de la Juventud del Sahara Occidental en América Latina cuando era joven y eso siempre lo mantuvo cerca del mundo político.
Vivió en Cuba. Estudió en Cuba la licenciatura, estuvo en Europa un tiempo, el de la preparatoria y la primaria la cursó en su país, mejor dicho, en los campamentos de refugiados…¿Por qué aclarar esto? porque su país, el Sahara Occidental, existe como país pero no vive en su territorio, la mitad de la población o más vive en campamentos de refugiados. Esta es su historia…
Cuando llegamos a la casa de Mojtar, lo que más llamó nuestra atención fue la sala que en la habitación contigua se asomaba: dos cojines largos en forma de “L” situados sobre una alfombra colocada en el piso, un conjunto de pequeños vasos, una tetera y una parrillita eléctrica; al fondo decenas de libros apilados; al frente la computadora.
Es este el lugar donde Mojtar realiza oración todas las mañanas, y en esta ocasión fue el escenario perfecto para platicar, así, sin formalismos como él dice, tomando té.
“Los saharauis, a los que les falta de todo, tienen lo único que le hace falta a todo el mundo…”
Héctor Raúl.- ¿Son felices los saharauis?
Mojtar.- Galeano, el escritor uruguayo, decía, para no decirlo yo: “estos señores, los saharauis, que les falta de todo tienen lo único que le hace falta a todo el mundo”.
¿Por qué él dice que tenemos lo que falta en todo mundo? Es esa felicidad interna, la satisfacción de saber que luchas por algo y que tienes una casa quizás más grande que ésta, pero no te interesa, porque hay un Rey que te invade tu país y te interesa más sacarlo.
Ese sentido de felicidad sí existe a pesar de que cuando vas allá dices: no tienen nada: tiendas de campaña simples, no hay mercados,
no hay tarjetas de crédito, no hay nada, pero viven felices.
La satisfacción interna es por eso, que estás ahí por una causa y estás convencido, porque puedes montar en tu coche e irte a la otra parte, pero nadie lo hace, porque sabes que defiendes una causa.
Los saharauis donde quiera que estemos llevamos una defensa real de nuestra causa. Estamos en Estados Unidos, en Canadá, países con los que no tenemos relaciones diplomáticas pero estando ahí defendemos nuestra causa, en México también.
Los mexicanos me preguntan: ¿por qué no te nacionalizas mexicano y te quedas a vivir aquí? Ganas muy bien… mientras yo sienta que aquí respondo y que hago cosas por mi país, bien, me quedo, si no, de verdad, prefiero estar viviendo esa calamidad con mi gente que viviendo lejos.
En pocas palabras, sí, la gente es feliz, sobre todo porque hacen lo que les gusta y lo hacen convencidos. No tienen nada eh, de lo demás no tienen nada: duermen en una alfombrita, en una estera, sin más nada. No piensan en la última ropa de moda porque no la hay, ni les preocupa…
Al rato va a llegar el Presidente del Parlamento Saharaui. Viene a quedarse aquí, pudiendo estar en el Hylton, porque es visita oficial, pero si lo llevas a un hotel te dice no, yo vengo a estar con ustedes, vamos a sus casas. Es saharaui…
En mí país vas y entras a la tienda de campaña del Presidente, tiene su tienda de campaña igual que todos, entras a la tienda de campaña del Primer Ministro…
Historia del pueblo saharaui
El Sahara fue invadido por tres países: España, Marruecos y Mauritania. España duró dos años y salió. Con Mauritania tuvieron una guerra hacia el sur hasta 1979 cuando reconoce al estado Saharaui y se retira de la guerra. A partir del 79 sólo queda Marruecos y desde entonces comenzó la guerra.
En 1991 se firmó un acuerdo de paz entre las partes, auspiciado por Organización Africana y la Organización de las Naciones Unidas, ONU. Las dos partes se sientan, hacen negociaciones y acuerdan cesar el fuego, intercambiar prisioneros posteriormente y celebrar el referéndum que exigía Naciones Unidas.
“Lo primero que es el cese al fuego se hizo, identificar quiénes tienen derecho a votar se hizo, todo lo demás se paralizó porque cuando Marruecos se dio cuenta que la lista de votantes, numéricamente no le favorece se echó para atrás”.
“A nosotros, por el congreso de Berlín, en 1885, nos tocó España, a España le tocó el Sahara mejor dicho y por eso, en África fuimos dos colonias españolas, Sahara Occidental y Guinea Ecuatorial”.
La colonia española cuando llegó a África, llegó muy cansada. Había estado ya en América Latina y no logró todo lo que quiso, por eso en África no hubo mestizaje, sólo fue una administración que respondía a la colonia. Existió un autogobierno local, el grupo de los 40 shejs, que eran representantes tribales, elegidos democráticamente.
“El colonizador que llegó a África no era el español explotador, genocida, que aquí exterminó todo. Lo que defendían sólo eran sus intereses económicos”.
“Hubo guerra desde 1975 hasta 1991, donde por suerte la población más vulnerable: ancianos, mujeres y niños no tuvimos que ir a la guerra, pero los hombres siempre combatieron. Actualmente hay un ejército regular pero está en sus unidades. No hay guerra, a partir de 1991”.
En el Sahara se habla como primer idioma el árabe, como segundo, oficial, el español, a partir del tercer grado es obligatoria la enseñanza del español para todo el mundo.
“Por eso, siempre le digo a los mexicanos que cuando vayan allá no van a tener problema. La mitad de la población habla español, y si no lo hablan, por lo menos saben saludar”.
Actualmente, el territorio del Sahara Occidental se halla dividido por un muro de más de 2.000 km. de largo que divide de norte a sur el Sahara Occidental. La zona al oeste del muro es el territorio controlado por Marruecos.
El pueblo Saharaui y la sociedad Internacional están a la espera de que Marruecos lleve a cabo el referéndum que liberará a los territorios ocupados.
Ritual del Té
En su país, la República Árabe Saharaui Democrática, RASD, le cuesta trabajo hablar a la gente sobre sí misma, pero Mojtar no va hablar de él “porque estamos charlando entre amigos”, vamos a platicar, nada más, sin formalismos.
Mientras tanto, se levanta y se dirige a la cocina, va por un poco de agua, nos dice, para prepararnos té, que en su país, es la bienvenida más importante. Es todo un ritual de tres rondas. Un poeta lo describió así: “la primera es amarga como la vida, la segunda dulce como el amor y la tercera, suave, como la muerte…
El té verde es chino, pero no porque sea pirata, bromea, y nos enseña las cajas. Huele a hierbas secas. Toma un poco de agua y la vierte dentro de la pequeña tetera; vacía un puñado del té y pone todo sobre la parrilla eléctrica… luego va llenando uno a uno los pequeños vasos y regresa el contenido nuevamente a la tetera, esta acción la repite varias veces…
Este ritual se hace en el Sáhara y en Mauritania. En el Sahara y en Mauritania hay algo común: el hasania, un dialecto que en el 80 por ciento es árabe. Es un dialecto local. Los que hablamos hasaní, tomamos el té así.
En Marruecos no se toma así, se toma mucho té, pero se sirve de teteras más grandes y se sirve en vasos más grandes. Y es té negro, no verde, se sirve en vasos, más cantidad, nosotros nos servimos menos.
En el Sahara y en la casa de cualquier saharaui, el té es la bienvenida más importante, lo primero que te brindan cuando entras es el té.
Campamentos de refugiados saharauis
Los campamentos saharauis están a unos 80 km. del territorio ocupado. El Sahara colinda con Argelia. Tindú es el territorio argelino donde están los campamentos saharauis. Hoy se cruza fácil sin ningún problema hacia el territorio ocupado, pero los campamentos de refugiados están en territorio argelino para evitar que Marruecos los bombardee.
Héctor Raúl.- Cuéntenos de los campamentos…
Mojtar.- El campamento de refugiados es un campamento donde hay mucha población desplazada por motivos políticos o por los que sea, pero en este caso es por motivos políticos. Yo salí de mí país al año y vine a los campamentos de refugiados en brazos de mí mamá.
Ahí viví el resto de mi infancia, si se le puede llamar infancia a la guerra, hasta los diez años.
Ese es mi país. No conocía los edificios… nada, siempre viví en tiendas de campaña.
Héctor Raúl.- ¿Cuáles son las primeras imágenes que conserva del campamento de refugiados?
Mojtar.- Me acuerdo del camión, un camión que nos desplazó de un lugar a otro, que yo no sé cuál es. Yo iba en la parte de arriba porque era un camión de carga que llevaba muchas cosas, gente, animales y estábamos en la parte de arriba del camión, mi hermano y yo.
Otra imagen es que… en el Sahara se forma un viento, se llama en español, siroco. Es aire, aire que viene, pero como es pura arena lo que hay en el desierto, revuelve la arena el aire y se vuelve una nube negra en todo el entorno.
Me acuerdo de un viento de éstos que dejó a medio mundo sin tiendas de campaña, se las llevó… así… las levantó y nos dejo sentados, sin nada, cubriéndonos con las manos y esperando a que pasara porque no hay nada, no ves nada.
Había escuelas y las escuelas sí las hacen con bloques de cemento y las tapan con zinc. Tenía mucho miedo porque el zinc vuela y el viento voló todo el zinc ¿y si me cae una lámina de zinc? Sí estuvo muy fuerte; duro dos horas o tres.
Y me acuerdo también de una lluvia. Nosotros allá, cuando llueve salimos a jugar, es a la inversa que aquí. Aquí cuando llueve entran, allá cuando llueve, es noticia primero, aquí es una predicción. Allá salimos a jugar con la lluvia.
De la que me acuerdo fue una lluvia muy fuerte porque para que en el desierto se estanque el agua, tiene que absorber mucha primero. Se estancó el agua y nos quedamos jugando todo un día o algo así hasta que se nos evaporó.
Esas son algunas de las imágenes de las que me acuerdo.
Héctor Raúl.- ¿A qué jugaba en el campamento cuando era niño?
Mojtar.- “En mi tiempo, de joven, cuando estábamos en la primaria jugábamos fútbol con pelotas echas a mano. Jugábamos con juguetes hechos por nosotros mismos. Con las latas de comida hacíamos cochecitos y todo eso. Y jugábamos, pero sobre todo al fútbol, al ajedrez que siempre está, la dama tradicional y las cartas. Los jóvenes a pesar de la guerra y todo vivíamos ajenos a ello. Estudiábamos, jugábamos fútbol, veíamos televisión, muy rara, pero la veíamos”.
Los niños ahora juegan diferente: está el Play Station, todos los juegos de Internet, el Internet. Han cambiado los juegos indiscutiblemente.
Hasta finales de los 70, en 1978 se empezaron a construir escuelas y hospitales. “Los construyó la misma gente porque no puedes tener a 300 mil personas sin nada que hacer y a
demás no era el objetivo. El país los sacó para que no estuvieran bajo los bombardeos pero también para hacer algo en su formación personal. El estado empezó a repartir tiendas de campaña, y existieron mejores condiciones de vida, acceso del agua a través de pipas. Condiciones bastante adversas, pero se hicieron escuelas, fue una de las primeras prioridades”.
El Estado garantizó hasta la secundaria. No hay la capacidad para hacer la universidad pero tienen convenios con muchos países: Argelia, Libia… Cuba, que les ayudó mucho para becas de estudiantes, además de lo político. Cuentan con becas en Europa. Siempre han tenido acceso a la educación superior.
Héctor Raúl.- ¿A qué edad salió por primera vez de su país?
Mojtar.- A partir del primer año escolar, el Estado Saharaui premió a los alumnos que tenían mejor expediente académico, a los que sacaban primero, segundo y tercer lugar en el salón.
Siempre se propuso alfabetizar a toda la población a pesar del exilio y enviaba a los niños de vacaciones a países europeos. El país siempre supo que la educación es básica y fue obligatoria y gratuita desde el principio”.
A mí me tocó salir de vacaciones a Europa porque, casi por casualidad, siempre estoy en ese número de escalafón académico. El primer año salí de vacaciones a Francia por tres meses. Luego fui a Bélgica, a Holanda y fue así como conocí las ciudades… el mar. Supe que existía otro mundo que es mucho más bonito”.
A Mojtar, el país que más le gustó fue Holanda por lo verde y por lo tranquilo, dice. Estuvo en París, una ciudad muy agitada y a él no le gustaba lo agitado: “Francia es muy bonita, sobre todo para un niño acostumbrado a ver puras casas de campaña, pero más me gustó Holanda, yo creo que porque no me hospedaron en hoteles sino en escuelas, con más niños…”
En Francia les ganaron en un partido de fútbol a los locales y eso que jugaron chicas: “lo que pasa es que hubo que jugar chicas, porque la mitad de nosotros eran mujeres. En nuestro país no juegan chicas al fútbol, tuvimos que convencerlas y al fin jugaron con nosotros. Les ganamos y eso nos dio mucho gusto. Nosotros sabíamos a qué íbamos…
Héctor Raúl.- ¿Por qué se fue a estudiar lejos de su país?
Mojtar.- En mí país se puede hacer hasta la secundaria y la preparatoria a veces, pero la universidad la tuvimos que hacer, por desgracia, todos fuera de nuestro país. Digo por desgracia entre paréntesis porque luego redundó mucho en nuestro beneficio: somos uno de los países africanos con mayor grado de alfabetización. Pero mayor grado de alfabetización en universidades europeas y en universidades latinoamericanas y en universidades americanas.
La secundaría la cursó en España, “de España me fui a Cuba a hacer la prepa, hasta casi la licenciatura, cortada. Regrese a Europa… hice en total casi cuatro años en Europa y cuatro años en Cuba.
Ahí en Cuba fue electo dirigente estudiantil: “hacíamos muchas actividades: un periódico local, murales culturales, todos los sábados un debate sobre un libro diferente, escribíamos, hacíamos competencias musicales. Hacíamos mucho más trabajo que estudiar”.
Recuerda que los dirigentes se dormían a las tres de la mañana y se levantaban a las cinco. Ahora, le duele ver que en la Universidad no hay este activismo, no sólo en las particulares, también en la UNAM, no veo ese activismo que antes existía.
Una filosofía de vida: la pobreza, la falta, obliga a hacer las cosas
En las escuelas de ahora, sólo se premia la rentabilidad económica. Por ejemplo, en las escuelas de paga, lo importante de hacer un evento es recaudar dinero. ¿Cuál es el sentido que tiene el alumno que tiene algo que decir?
Al ser humano hay que estimularlo, ese que tiene algo que decir… todos aspiramos a algo, y si premiamos a ese que tiene algo que decir, todo el mundo aspirará a ser como él. Pero si lo que estamos premiando actualmente es quien paga más, desearan ser como el que tiene la camioneta, aunque no sepa nada, pero tiene una camioneta.
Eso es arriesgar el futuro del país, su estabilidad a futuro, y es triste, no te das cuenta porque no pasa nada, si lo haces ahora no pasa nada, pero mañana la mediocridad la pagaremos todos.
Héctor Raúl.- Parece que países con limitantes tienen más sed de desarrollo, por ejemplo Cuba y la República Saharaui, a diferencia de México…
Mojtar.- Como hemos sido países pequeños y nos invadieron y nos quisieron absorber porque éramos analfabetas, eso sirvió y nos invitó a que hiciéramos todo lo contrario para que eso no volviera a pasar. Esa es una. Dos, como somos más pequeños la competencia es más fuerte.
Qué pasa por ejemplo, comparados con mis alumnos mexicanos, los miro y a veces no les digo nada, no les digo que hacia yo cuando estaba en su lugar, pero sí siento que no hacen lo mismo que hacíamos nosotros, no porque hiciéramos más, no, sino porque hacíamos más cosas que tienen que ver con la academia.
Hoy quizás van a más bailes, van más a disfrutar a compartir. Nosotros no íbamos mucho a discos antes pero leíamos más. Me explico. Quizás porque nos faltaban discos, pero que bueno, nos fue bien a la larga.
El problema es que mientras no haya jóvenes que se den cuenta que no van a la universidad a salir científicos y se den cuenta que a la universidad no se entra con cero y se sale científico sino que se sale científico porque uno pone una buena parte y fuera de la escuela.
Estamos mal, estamos viendo la parte económica de la educación. Y eso compromete el futuro.
Aquí, en México, no se dan cuenta porque son muchos. Si no es él, otro habrá que lo haga. Habrá muchos que si estudien, entonces que no estudien la mitad, no preocupa, porque la otra mitad se encargará de hacerlo. Entonces queda mucho más a la individualidad esto. De que de verdad el joven se de cuenta que no basta con ser licenciado, sino que hay que estar a la altura de los cambios.
Sí, la pobreza, la falta, obliga a hacer las cosas.
Lo ves en tu misma clase, quizás los que menos recursos tengan, los de los pueblos más lejanos, los que vienen de más lejos, a los que les cuesta trabajo venir y pagar la educación, son los que más ganas le echan. Por que los otros no están adaptados a ver ese costo de oportunidad.
En Cuba por ejemplo hay nivel de intelectualidad serio, nivel de debate serio, a pesar de su aislamiento. Y su nivel de conocimiento es importante. Todos los profesores, y los que por Cuba pasaron y se prepararon… sientes que su formación es más sólida, tienen un grado de pedagogía serio.
Los profesores cubanos en todo el mundo dan clase porque tienen una manera de enseñar impresionante, pero porque aprendieron bien las cosas y hay mucha competitividad, son muchos intelectuales pero son poca población.
Acá no, en México son muchos los mexicanos. Que la mitad no aprenda, la otra va a aprender, pero eso es tonto a la larga. Aunque seas universitario, vas a ganar menos, porque no sabes.
Uno en el salón se da cuenta de quiénes no saben. Les digo a mis alumnos, miren, tomen la materia, la que más conocen e intenten dar una clase de ella, intenten armar una clase, se quedan sin hablar, se quedan sin palabras.
Cuando uno cree que sabe tiene que hacer ejercicio: a ver, trata de decir lo que sabes, de un tema, lo que quieras, para ti solito, reúne a dos amigos y trata de dar la clase y sientes que quedas limitado. Ese sentir de quedar limitado puede ser que te invite a superarte o puede ser que te mate de pena y de ahí no sales. Esa es la única diferencia.
Su Familia, una familia saharaui.
Somos realmente cinco hermanos, una hermana falleció hace años y somos cuatro los que quedamos. Una hembra o mujer dicen acá, yo en mi español lo utilizo indistintamente y tres hombres”.
La mujer está casada y está en la parte ocupada por Marruecos, por ende nunca la ha visto. Sus otros dos hermanos están en el campamento.
Su hermano mayor es editor de una revista del Polisario y hace algunos programas políticos. Él estudió economía pero se dedicó mucho a los temas de orientación política. Estudió en Argelia y está trabajando en los campamentos.
Su hermano menor estudió también en Argelia, pero quiere traerlo para que estudie español un año. Ya terminó la preparatoria y no quiso empezar la universidad, anda medio de vago, esperando venir.
Mojtar quiere traerlo a Cuba, porque luego en Cuba además de intelectuales salen bien formados, esto de que saben hacerse las cosas por ellos mismos es una característica de los graduados de Cuba. No necesariamente de los otros países pero de Cuba sí.
Sus dos padres viven. Su papá es militar retirado, ya es un poco mayor y su mamá trabajó mucho tiempo en el campamento de orientadora política; también se retiró hace años porque el abuelo de Mojtar era mayor y mamá pidió licencia para atenderlo y ahora sigue jubilada, pero jubilada allá no tiene el mismo significado que acá, allá todo el mundo trabaja y no cobra a cambio de algo, porque todo el mundo hace por su país el trabajo, es una condición diferente.
El Ideal
…me llamaba la atención el hecho de que mis papás estuvieran ahí, en el desierto, a pesar de que tienen casas y tienen todo en su país y que lo dejaron todo… mi vida empezó a tener otro sentido cuando comprendí que dejaban todo a cambio de un ideal justo…
Héctor Raúl.- ¿Cuál es su mayor orgullo?
Mojtar.- Ser saharaui.
Héctor Raúl.- ¿Cuál fue la mejor enseñanza de sus padres?
Mojtar.- Mejor no puedo decir, sería muy discriminatorio. Pero varias. Se me hace injusto decir la mejor.
Una de ellas es la sencillez.
Mi papá es un Chej. En mi país hay 40 Chejs, esos señores en el tiempo de España eran el gobierno saharaui, el consejo de los 40.
Él es uno de esos señores. Eran de los señores que más dinero tenían, que más cosas tenían. Yo llegue a saber eso porque él fue uno de los fundadores del movimiento.
Esos señores transfirieron su poder al estado saharaui actual y dieron su riqueza; nunca me hablo de eso.
Sí sentía que mi casa era muy visitada, mucha gente, muchos saludos. Pero normal. También todas las casas son visitadas.
Después de mucho tiempo, uno aprende. Nunca me habló de eso. Y cuando yo lo supe y le pregunté me dijo: para que te voy a hablar de banalidades de la vida. Soy tu papá y punto. Él nunca quiso aceptar un cargo político, aunque se lo propusieron.
Mojtar recuerda una escena de su infancia que lo marcaría pr el resto de su vida:
Cuando yo iba en primer grado de la escuela, mi hermano estudiaba en Libia y me trajo un muñeco que caminaba y que traía un video del primer viaje a la luna.
El muñeco caminaba hacía ti y veías la pantalla.
Yo feliz con mi muñeco y tal. También me trajo ropa bonita aunque a la escuela había que ir en uniforme.
Ya eran los últimos días de clases, sólo íbamos a hacer los grupos musicales y cantar y fiesta. Te podías ir en ropa normal. Yo me puse ropa bonita, me la trajeron anoche de Libia y agarré mi muñeco.
A las seis de la mañana ellos se levantan y toman té. Preparan el té donde el abuelo para que toda la familia venga a tomar el té.
Yo salí directamente de la tienda de campaña que queda atrás, directo para la escuela. Me ve mi papá de lejos, se levanta y me grita, primera vez que me grita, y sí me llamó la atención. ¿Mi papá gritándome? Y además en mi país no se acostumbra gritar, es de mala suerte. Cuando gritas debes tomar un poco de azúcar… para que te endulces.
Me dice: -¿a dónde vas?
-A la escuela.
-¿Y el muñeco?
-Me lo llevo para enseñárselo a mis amigos.
Me lo quitó y se lo dio al vecino, al hijo del vecino. Me lo quitó, lloré y cuando regrese de la escuela se lo había dado al vecino. Era mi único muñeco. Nunca entendí por qué me lo había quitado.
Después me quedó grabado el acto. Hasta la preparatoria me costaba ponerme ropa nueva, siempre se la daba a un amigo, que se la ponga primero y luego yo. Pero nunca supe porqué hacia eso en el fondo.
Resulta que el hijo del vecino es hijo de un mártir. Mi papá me dijo: “se lo di, porque él no tiene un hermano en Libia que le traiga estas cosas. Y tú vas a ir a presumir”.
De ahí se me quedo inconcientemente el no enseñar nada. Se me quedó grabado de por vida. Me dijo: “y a los hijos de los mártires ¿quién les regala ropa? ¿quién les trae cosas?”.













































